Científicos han creado un mapa detallado de los receptores olfativos en la nariz de ratones, revelando un patrón organizado donde se esperaba aleatoriedad. El trabajo sugiere que la detección de olores comienza con una estructura espacial en la parte más frontal del sistema sensorial.
Mil franjas de receptores
Los ratones tienen más de mil tipos de receptores olfativos. El nuevo mapa muestra que estos receptores están dispuestos en bandas organizadas, no dispersos sin patrón.
Esto importa porque otros sentidos también usan mapas. La visión, la audición y el tacto organizan la información espacialmente antes de que el cerebro la interprete. El olfato ha sido más difícil de encajar en ese marco.
La nariz como mapa
Si existe una organización similar en humanos, podría ayudar a explicar por qué el olfato funciona con tanta rapidez y sutileza. El descubrimiento replantea la nariz, de ser un detector pasivo a una interfaz estructurada entre la química y el cerebro.