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Científicos en Texas hallan un interruptor regenerativo oculto en mamíferos

La capacidad de regenerar un dedo perdido podría no haber desaparecido en los humanos. Quizás solo está apagada. Científicos de la Universidad Texas A&M han demostrado que los mamíferos llevan un interruptor regenerativo oculto...

La capacidad de regenerar un dedo perdido podría no haber desaparecido en los humanos. Quizás solo está apagada.

Científicos de la Universidad Texas A&M han demostrado que los mamíferos llevan un interruptor regenerativo oculto dentro de su propia maquinaria de curación. En estudios con animales, redirigieron la respuesta normal de formación de cicatrices del cuerpo y restauraron hueso, articulaciones, ligamentos y tendones después de una amputación.

Un tratamiento de dos pasos que cambió la curación

El equipo de investigación, liderado por el Dr. Ken Muneoka del Colegio de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de Texas A&M, desarrolló un tratamiento que usa dos factores de crecimiento en secuencia. Primero aplicaron el factor de crecimiento de fibroblastos 2, conocido como FGF2, pero solo después de que la herida ya hubiera cicatrizado. Esperaron a que el cuerpo terminara su respuesta inicial antes de intervenir.

Luego aplicaron la proteína morfogenética ósea 2, o BMP2. Este segundo paso fomentó la formación de una estructura similar a un blastema. Un blastema es el cúmulo de células que las salamandras usan para reconstruir extremidades enteras. Los mamíferos normalmente no forman blastemas. En su lugar, forman tejido cicatricial.

Por qué los investigadores locales se interesaron en esta pregunta

El estudio, publicado en Nature Communications, aborda un enigma que ha persistido desde Aristóteles. ¿Por qué las salamandras pueden regenerarse mientras que los humanos no? Muneoka ha dedicado su carrera a esta pregunta. Él y sus colegas se enfocaron en redirigir el comportamiento de los fibroblastos, las células que normalmente crean tejido cicatricial.

"Es como si estas células pudieran moverse en dos direcciones diferentes", dijo Muneoka. "Podrían formar una cicatriz o formar un blastema". El equipo demostró que los fibroblastos de mamíferos ya presentes en el sitio de la lesión pueden ser empujados hacia la regeneración en lugar de la fibrosis.

Los tejidos regenerados no fueron copias perfectas de las estructuras originales. Pero los investigadores creen que el enfoque podría eventualmente reducir las cicatrices y mejorar la reparación de tejidos después de amputaciones.

Lo que esto significa para la medicina futura

El hallazgo sugiere que las capacidades regenerativas podrían no estar completamente ausentes en los mamíferos. Simplemente podrían estar apagadas en condiciones normales. La ruta de curación predeterminada del cuerpo es la formación de cicatrices, que previene infecciones pero también impide el recrecimiento. Al cambiar las señales en el sitio de la lesión, los investigadores abrieron una ruta diferente.

Este trabajo no promete regeneración de extremidades humanas mañana. Sí sugiere que la maquinaria para el recrecimiento ya está dentro de nosotros, esperando las instrucciones correctas.

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