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Las migraciones de peces de agua dulce se han desplomado un 81 por ciento

Las poblaciones de peces migratorios de agua dulce se han reducido un 81 por ciento desde 1970, una caída alarmante que supera las pérdidas en especies terrestres y marinas. Una nueva evaluación global publicada en mayo de 2026...

Las poblaciones de peces migratorios de agua dulce se han reducido un 81 por ciento desde 1970, una caída alarmante que supera las pérdidas en especies terrestres y marinas. Una nueva evaluación global publicada en mayo de 2026 encontró que el 65 por ciento de estas especies de peces están ahora amenazadas de extinción. Los hallazgos provienen del Índice Planeta Vivo para Peces Migratorios de Agua Dulce, una colaboración entre la World Fish Migration Foundation, la Sociedad Zoológica de Londres y otros grupos de investigación.

Un río de problemas: represas, sobrepesca y cambio climático

El estudio analizó datos de 1,864 poblaciones de 284 especies de peces migratorios de agua dulce en todo el mundo. El mayor impulsor de la disminución es la construcción de represas. Las represas bloquean las rutas migratorias que los peces han utilizado durante milenios para llegar a las zonas de desove. La sobrepesca es la segunda amenaza más común, seguida de la contaminación y el cambio climático. Los investigadores señalaron que la tasa de disminución se ha acelerado en las últimas décadas, sin señales de desaceleración.

Donde los golpes son más duros

Sudamérica y Europa registraron las caídas más pronunciadas. En Sudamérica, las poblaciones cayeron un 91 por ciento. Europa registró una disminución del 75 por ciento. Las cuencas del Amazonas, el Mekong y el Danubio estuvieron entre las más afectadas. El dorado, un pez deportivo muy apreciado en Argentina y Brasil, ha desaparecido de partes del río Paraná tras la construcción de represas. La anguila europea, que migra desde ríos de agua dulce hasta el mar de los Sargazos para desovar, ha disminuido un 90 por ciento desde 1980. Las comunidades locales que dependen de estos peces para alimentarse y obtener ingresos están sintiendo los efectos directamente. En Camboya, el bagre gigante del Mekong alguna vez proporcionó una fuente importante de proteínas para las aldeas a lo largo del río. Ahora está en peligro crítico de extinción.

Una ventana estrecha para la acción

Los autores del informe dicen que la situación es urgente pero no desesperada. Señalan proyectos de restauración exitosos en Estados Unidos y Europa donde la eliminación de represas ha permitido que las poblaciones de peces se recuperen. En el río Penobscot en Maine, la eliminación de dos represas ayudó a restaurar las poblaciones de salmón del Atlántico y sábalo de río. En Finlandia, restaurar la conectividad de los ríos aumentó el número de truchas marrones. Los investigadores piden un objetivo global para restaurar 250,000 kilómetros de ríos de flujo libre para 2030. También recomiendan una aplicación más estricta de las regulaciones pesqueras y una mejor gestión de la extracción de agua. Sin estas medidas, advierte el informe, muchas de las especies de peces migratorios de agua dulce del mundo podrían desaparecer en cuestión de décadas.

Fuente: Mongabay

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