El telescopio espacial TESS de la NASA ha detectado un nuevo sistema planetario usando un método de detección para el que nunca fue diseñado. El descubrimiento no llegó por la técnica habitual de atrapar a un planeta cruzando frente a su estrella, sino observando cómo la propia estrella se tambalea de una forma sutil y rítmica. Es la primera vez que TESS encuentra un sistema de esta manera, abriendo un nuevo camino para la caza de planetas.
El tirón de una estrella revela mundos ocultos
La misión TESS, siglas en inglés de Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito, normalmente encuentra planetas buscando pequeñas caídas en la luz estelar cuando un planeta pasa frente a su estrella anfitriona. Ese método, llamado método de tránsito, ha ayudado a TESS a identificar miles de mundos candidatos desde su lanzamiento en 2018. Pero esta vez, los astrónomos usaron un enfoque diferente: midieron la velocidad radial de la estrella, o el ligero movimiento de vaivén causado por la atracción gravitacional de un planeta en órbita. El tambaleo es diminuto, pero los sensibles instrumentos de TESS lo captaron durante varios meses de observaciones.
Un sistema con al menos dos planetas
El sistema recién encontrado orbita una estrella llamada TOI 700, una pequeña y fría estrella enana M ubicada a unos 100 años luz de distancia en la constelación Dorado. Los astrónomos ya conocían un planeta en este sistema, TOI 700 d, descubierto en 2020 usando el método de tránsito. El nuevo análisis reveló un segundo planeta, TOI 700 e, también detectado mediante tránsitos. Pero los datos de velocidad radial hicieron algo más: confirmaron la presencia de TOI 700 d y sugirieron un tercer planeta más distante que no se había visto antes. Ese tercer candidato, si se confirma, sería un mundo del tamaño de una súper Tierra orbitando más lejos que los otros dos.
Por qué los científicos locales se dieron cuenta
Para los astrónomos en Estados Unidos y en todo el mundo, este descubrimiento importa porque demuestra que TESS puede hacer más que su trabajo original. El satélite fue construido para escanear grandes extensiones del cielo en busca de tránsitos, no para medir tambaleos estelares. Pero el equipo detrás de este hallazgo, liderado por investigadores del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA y la Universidad de Maryland, demostró que los datos de TESS contienen suficiente precisión para detectar señales de velocidad radial de ciertas estrellas. Eso significa que TESS podría ayudar a encontrar planetas alrededor de estrellas que son demasiado débiles o demasiado activas para los estudios tradicionales de velocidad radial desde telescopios terrestres.
El hallazgo también resalta el valor de revisar datos antiguos con nuevas técnicas. La señal de velocidad radial de TOI 700 estaba escondida en observaciones de TESS tomadas hace años. Hizo falta un análisis fresco para extraerla. Para las personas que estudian exoplanetas, esto es un recordatorio de que el universo a menudo revela sus secretos solo cuando lo miras desde un ángulo diferente.