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Paisajes sonoros revelan lo que los satélites no ven en la conservación global

Un bosque puede verse perfectamente saludable desde el espacio mientras su vida animal ya está desapareciendo. Esa brecha entre lo que los satélites ven y lo que los ecosistemas realmente suenan está impulsando a los científicos...

Un bosque puede verse perfectamente saludable desde el espacio mientras su vida animal ya está desapareciendo. Esa brecha entre lo que los satélites ven y lo que los ecosistemas realmente suenan está impulsando a los científicos a construir líneas base acústicas para hábitats alrededor del mundo.

Investigadores en Estados Unidos y otros lugares están grabando el paisaje sonoro completo de bosques, praderas y humedales. Estas grabaciones capturan cantos de aves, zumbidos de insectos, movimientos de mamíferos e incluso los sonidos de motosierras ilegales. La idea es crear una huella sonora de un ecosistema saludable para que los cambios, tanto naturales como causados por humanos, se vuelvan audibles mucho antes de que aparezcan en las imágenes satelitales.

Cómo suena una motosierra para un micrófono en el bosque

El monitoreo acústico utiliza pequeñas grabadoras resistentes a la intemperie colocadas en lugares remotos. Estos dispositivos funcionan durante meses seguidos, capturando sonido las 24 horas. Luego, los científicos analizan las grabaciones usando software que puede identificar especies específicas por sus llamados o detectar ruidos inusuales como disparos, vehículos o equipos de tala.

En las colinas de Baraboo en Wisconsin, los investigadores establecieron un sitio de línea base de paisaje sonoro que combina grabadoras de audio con cámaras trampa. La combinación les da dos vistas del mismo lugar: una visual, una auditiva. El audio a menudo revela actividad que las cámaras no captan, especialmente de noche o en vegetación densa.

Por qué las comunidades locales están prestando atención

Para las personas que viven cerca de bosques en países como Indonesia, Brasil y la República Democrática del Congo, el monitoreo acústico ofrece una herramienta práctica. Puede detectar la tala ilegal en tiempo real. Puede rastrear si los animales están regresando a tierras restauradas. Y no requiere que alguien esté físicamente presente en áreas peligrosas o de difícil acceso.

Grupos de conservación locales han comenzado a usar estas grabaciones para documentar cambios en la biodiversidad. Cuando un bosque se queda en silencio, a menudo significa que algo está mal. La pérdida de ciertos cantos de aves, por ejemplo, puede señalar una degradación del hábitat que las imágenes satelitales no detectarían durante meses o años.

El impulso por una biblioteca global de sonidos

Los científicos argumentan que los esfuerzos de conservación necesitan líneas base acústicas de la misma manera que la ciencia del clima necesita registros de temperatura. Sin saber cómo suena un ecosistema saludable, es difícil medir cuánto ha cambiado. Varias iniciativas ahora están trabajando para estandarizar métodos de grabación y construir bibliotecas de acceso abierto de paisajes sonoros de diferentes biomas.

Estas bibliotecas permitirían a investigadores en cualquier parte del mundo comparar grabaciones actuales con las históricas. También podrían ayudar a entrenar inteligencia artificial para marcar automáticamente cambios preocupantes en los patrones de sonido. El objetivo no es reemplazar el monitoreo satelital sino llenar lo que este no puede detectar.

Un satélite puede mostrar deforestación. No puede mostrar el momento en que un bosque se queda en silencio.

Fuente: Mongabay

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