Hong Kong nunca ha enviado a uno de los suyos al espacio. Eso está a punto de cambiar, y las escuelas de la ciudad corren para ponerse al día.
Se ha seleccionado a un especialista de carga del gobierno para una futura misión espacial china, convirtiéndolo en el primer astronauta de Hong Kong. El anuncio ha desatado lo que los educadores locales describen como una carrera de educación espacial en todo el territorio.
Escuelas se apresuran a lanzar cursos espaciales
En cuestión de semanas tras la selección, al menos tres escuelas secundarias en Hong Kong anunciaron nuevos programas de ciencia espacial. Una escuela en Kowloon introdujo una materia optativa sobre tecnología satelital. Otra en los Nuevos Territorios comenzó a ofrecer un curso sobre propulsión de cohetes. Una tercera escuela se asoció con una universidad para que los estudiantes diseñen experimentos para vuelos suborbitales.
El candidato a astronauta, cuya identidad no se ha hecho pública, fue elegido a través de un proceso de selección nacional que incluyó a Hong Kong por primera vez. La persona entrenará con la Administración Nacional del Espacio de China y podría volar a la estación espacial Tiangong en los próximos años.
Por qué esto importa a las familias locales
Durante décadas, los estudiantes de Hong Kong que soñaban con el espacio tenían pocas opciones locales para perseguir ese interés. La ciudad no tenía programa de astronautas ni un plan de estudios de ciencia espacial limitado. Padres y maestros dicen que la selección ha cambiado ese cálculo de la noche a la mañana.
Los funcionarios de educación reportan un aumento en las consultas sobre programas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Varias escuelas han ampliado sus ofertas de física e ingeniería. Un grupo sin fines de lucro que dirige clubes de astronomía para niños dijo que su membresía se duplicó en el mes posterior al anuncio.
La selección del astronauta fue parte de un esfuerzo más amplio de las autoridades chinas para integrar a Hong Kong más profundamente en las ambiciones espaciales del país. El especialista de carga realizará experimentos en órbita, algunos de los cuales podrían involucrar investigaciones de universidades de Hong Kong.
Una nueva frontera para la ciudad
Hong Kong ha sido durante mucho tiempo un centro financiero, no un centro espacial. Esa identidad está cambiando. El anuncio del astronauta ha provocado discusiones sobre la construcción de una industria espacial local. Las universidades están explorando nuevas alianzas de investigación. Las empresas que fabrican componentes satelitales están viendo un renovado interés de los inversores.
La selección también tiene un peso simbólico. El primer astronauta de Hong Kong representa un hito para una ciudad que a menudo se ha sentido periférica a los grandes proyectos científicos de China. Para los estudiantes que crecieron viendo lanzamientos de cohetes desde el continente, la posibilidad de una cara de Hong Kong en el espacio se siente personal.
Ya sea que el astronauta vuele el próximo año o dentro de cinco años, el efecto en la educación ya es medible. Las escuelas están reescribiendo sus planes de estudio de ciencias. Los estudiantes se están inscribiendo en clubes de astronomía. La carrera espacial en Hong Kong ha comenzado, no entre países, sino entre aulas.