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Las auroras de Marte brillan sin campo magnético. Así es como

Marte tiene auroras, pero no funcionan como las de la Tierra. En nuestro planeta, el campo magnético canaliza las partículas solares hacia los polos, creando cintas de color verde y rojo. En Marte, no hay un campo magnético...

Marte tiene auroras, pero no funcionan como las de la Tierra. En nuestro planeta, el campo magnético canaliza las partículas solares hacia los polos, creando cintas de color verde y rojo. En Marte, no hay un campo magnético global que guíe esas partículas. Sin embargo, el cielo sigue brillando.

Un planeta sin escudo magnético

La nave MAVEN de la NASA ha estado orbitando Marte desde 2014, estudiando la delgada atmósfera superior. Los científicos que usan datos de MAVEN ahora han reconstruido cómo se forman las auroras marcianas. La clave no es un solo campo planetario, sino muchos campos magnéticos pequeños y localizados. Estas zonas son restos del magnetismo cortical antiguo, congelados en ciertas regiones de la superficie marciana. Cuando llegan tormentas solares, partículas energéticas del sol se precipitan hacia Marte. En lugar de ser desviadas a distancia, chocan directamente contra la atmósfera. Donde se encuentran con una de esas zonas magnéticas corticales, las partículas son canalizadas hacia abajo, excitando moléculas de gas y produciendo luz ultravioleta. El resultado es una aurora, pero difusa, irregular e invisible al ojo humano. Brilla solo en longitudes de onda ultravioleta.

Por qué los científicos locales se dieron cuenta

La investigación fue liderada por científicos de la Universidad de Colorado Boulder y el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Estados Unidos. Analizaron datos de múltiples eventos solares para confirmar el patrón. Para el equipo de MAVEN, esto importa porque las auroras revelan cómo el viento solar interactúa con Marte hoy. Esa interacción despoja lentamente gas de la atmósfera, un proceso que pudo haber convertido un planeta que alguna vez fue húmedo y cálido en el desierto frío que es ahora. Entender la aurora ayuda a los científicos a rastrear dónde y cómo ocurre ese despojo. Para el público en general, el hallazgo es un recordatorio de que las auroras no son exclusivas de la Tierra. Son un fenómeno planetario, moldeado por el entorno magnético que tenga cada mundo.

Un espectáculo celeste diferente

Marte nunca albergará el tipo de exhibiciones de auroras que se ven en Noruega o Canadá. Sus auroras son irregulares, ultravioleta y ligadas a cicatrices magnéticas antiguas en el suelo. Pero siguen siendo auroras. La misión MAVEN ha demostrado ahora que incluso un mundo sin burbuja magnética protectora puede ofrecer un espectáculo de luces. Solo necesita un conjunto diferente de reglas.

Fuente: NASA

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