Los castores, vistos durante mucho tiempo como criaturas de arroyos y estanques de agua dulce, están apareciendo en zonas de marea salada a lo largo de la costa del Pacífico Noroeste en números que sorprendieron a los investigadores. Un nuevo estudio publicado en julio de 2026 revela que estos roedores industriosos son mucho más abundantes en los estuarios de lo que cualquiera había imaginado.
Castores en la zona salobre
La investigación se centró en hábitats de marea donde los ríos se encuentran con el mar. Los científicos documentaron actividad de castores en múltiples estuarios de Washington y Oregón. Encontraron represas, madrigueras y señales de alimentación en áreas que experimentan inundaciones diarias de agua salada. Esto desafía la suposición arraigada de que los castores se limitan estrictamente a entornos de agua dulce.
Por qué las comunidades locales deberían prestar atención
Para las personas que viven a lo largo de la costa, esto importa porque los castores son ingenieros de ecosistemas. Sus represas crean estanques que almacenan agua, filtran sedimentos y proporcionan hábitat para peces y aves. En las zonas de marea, estas estructuras pueden ayudar a amortiguar las costas contra la erosión y las marejadas ciclónicas. El estudio sugiere que los castores podrían desempeñar un papel más importante en la resiliencia costera de lo que se pensaba anteriormente.
Lo que encontró el estudio
Los investigadores examinaron 15 estuarios y encontraron evidencia de castores en casi todos ellos. Los animales estaban construyendo represas con desechos leñosos y barro, igual que hacen tierra adentro. Algunas de estas estructuras estaban ubicadas en áreas donde ocurre la inundación de agua salada durante las mareas altas. Los castores parecían saludables y activos, adaptándose a las condiciones salobres.
Los hallazgos provienen de un equipo de ecólogos que pasaron dos años rastreando poblaciones de castores en estas zonas costeras. Usaron imágenes aéreas, estudios de campo y mapeo GPS para confirmar la presencia de los animales. El estudio fue publicado en una revista revisada por pares y añade una nueva capa a lo que los científicos saben sobre el comportamiento de los castores.
Un cambio en la comprensión
Este descubrimiento reforma la forma en que los ecólogos piensan tanto sobre los castores como sobre los ecosistemas de marea. Sugiere que los castores pueden haber vivido siempre en estos hábitats pero fueron pasados por alto porque los estudios se centraron en aguas interiores. La investigación abre la puerta a más preguntas sobre cómo los castores interactúan con el salmón, los cangrejos y otras especies que dependen de los estuarios.
Por ahora, el estudio sirve como un recordatorio de que incluso los animales bien conocidos aún pueden sorprendernos. Los castores en el Pacífico Noroeste no son solo criaturas del bosque. También son residentes costeros, moldeando silenciosamente el borde del mar.