Una estrella que se oscurece a intervalos regulares podría no ser un planeta pasando frente a ella. Podría ser otra estrella. Y ese sistema de estrellas dobles, a su vez, puede ayudar a revelar planetas que orbitan ambas estrellas al mismo tiempo. La misión TESS de la NASA ha estado usando estos eclipses estelares para encontrar posibles nuevos mundos que de otro modo permanecerían ocultos.
Eclipses que revelan, no ocultan
TESS, el Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito, busca pequeñas caídas en el brillo de una estrella. Esas caídas generalmente indican un planeta cruzando la cara de la estrella. Pero a veces el oscurecimiento proviene de una segunda estrella pasando frente a la primera. Estos se llaman binarias eclipsantes. En lugar de ser un problema para los cazadores de planetas, estos sistemas se han convertido en una herramienta. Cuando dos estrellas orbitan entre sí y una eclipsa a la otra, el momento de esos eclipses puede cambiar ligeramente si un tercer objeto, un planeta, está tirando de ellas. TESS ha detectado docenas de esas variaciones de tiempo, apuntando a planetas que podrían orbitar ambas estrellas a la vez.
Donde ocurre la cacería
El trabajo se basa en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Estados Unidos. Los científicos allí analizaron datos de TESS, que escanea casi todo el cielo. Se centraron en sistemas de estrellas binarias eclipsantes donde el momento de los eclipses no era perfectamente regular. Pequeñas oscilaciones en el horario de los eclipses sugerían el tirón gravitacional de un planeta. El equipo identificó más de 100 sistemas candidatos donde podría haber un planeta. Se necesitan observaciones de seguimiento con telescopios terrestres para confirmar qué candidatos son planetas reales.
Por qué le importa a la gente local
Para astrónomos y entusiastas del espacio en Estados Unidos y en todo el mundo, estos hallazgos importan porque expanden los tipos conocidos de sistemas planetarios. Los planetas que orbitan dos estrellas, a veces llamados planetas circumbinarios, son raros. Solo un puñado han sido confirmados. TESS no fue diseñado originalmente para encontrarlos. Que pueda hacerlo observando eclipses estelares muestra un uso inteligente de los datos existentes. La posibilidad de nuevos mundos escondidos a plena vista mantiene viva la búsqueda.
Una nueva forma de escuchar el cielo
TESS continúa mapeando el cielo, y cada nuevo patrón de eclipse podría ser una pista. El método no depende de ver el planeta directamente. Depende de la sutil danza de la gravedad entre estrellas y un compañero invisible. Este enfoque abre un camino para descubrir planetas que nunca podrían ser detectados por el método de tránsito habitual. El universo, resulta, a veces revela sus secretos a través de las sombras.