Un glaciar antártico ha retrocedido más de 8 kilómetros en solo dos años. Eso es aproximadamente el largo de 80 campos de fútbol. El glaciar Hektoria, un enorme río de hielo en la Antártida Oriental, ahora se está retirando a un ritmo que los científicos nunca antes habían visto.
Un colapso repentino captado por satélite
La NASA Earth Observatory rastreó el cambio usando imágenes del satélite Landsat. En enero de 2022, el frente de hielo del glaciar se extendía mar adentro. Para marzo de 2024, se había partido de forma dramática, dejando agua abierta donde antes había hielo espeso. El glaciar perdió unos 8.3 kilómetros de longitud. Eso es un récord para esta parte de la Antártida.
El glaciar Hektoria está ubicado a lo largo de la costa de la Antártida Oriental, cerca de una región llamada el embayment Larsen B. Durante años, el glaciar había sido relativamente estable. Luego, en 2022, la plataforma de hielo flotante frente a él comenzó a desintegrarse. Sin esa plataforma actuando como un contrafuerte, el glaciar detrás empezó a fluir más rápido y a parir enormes icebergs al mar.
Por qué los investigadores locales tomaron nota
Nadie vive en el glaciar Hektoria. Pero los científicos estacionados en bases de investigación en la Antártida prestan mucha atención a cambios como este. El rápido retroceso del glaciar señala que el sistema de plataformas de hielo en el área se está debilitando. Cuando una plataforma de hielo colapsa, puede permitir que los glaciares del interior se aceleren y arrojen más hielo al océano. Eso eleva el nivel del mar con el tiempo.
Investigadores de la NASA y otras instituciones han estado monitoreando esta costa durante décadas. Han visto otros glaciares en la región retroceder, pero la velocidad de Hektoria los sorprendió. El glaciar perdió más de la mitad de su extensión flotante en dos años. El frente de hielo restante ahora está mucho más cerca de los acantilados donde el glaciar se encuentra con la tierra.
Un patrón que va más allá de un solo glaciar
El retroceso del glaciar Hektoria no es un evento aislado. Otros glaciares en el mismo embayment también han retrocedido en los últimos años. La plataforma de hielo Larsen B, que colapsó en 2002, desencadenó una reacción en cadena. Los glaciares que una vez alimentaban esa plataforma comenzaron a fluir más rápido. Hektoria es uno de los últimos en responder, pero ahora está respondiendo con fuerza.
Los datos satelitales de la NASA muestran que el frente de hielo del glaciar sigue inestable. Pequeños fragmentos continúan desprendiéndose. Los científicos esperan un mayor retroceso en los próximos meses. El glaciar aún no ha encontrado una nueva posición estable.
Este evento importa porque muestra qué tan rápido puede cambiar el hielo en la Antártida. Un glaciar que se mantuvo estable durante décadas puede perder kilómetros de hielo en cuestión de meses. Las imágenes satelitales proporcionan un registro claro de esa transformación. También les dan a los investigadores la oportunidad de estudiar qué sucede cuando un glaciar pierde su plataforma de hielo protectora. La respuesta, hasta ahora, es que el hielo se va rápido.