La nave espacial Hayabusa2 de Japón, que ya logró una histórica recolección de muestras de un asteroide lejano, ahora se prepara para un movimiento mucho más agresivo: estrellarse contra una roca espacial para cambiar su curso.
La misión convertiría a Japón en el segundo país en intentar desviar un asteroide, después de que la nave DART de la NASA lograra sacar a un asteroide de su órbita en 2022. Pero el enfoque de la Hayabusa2 es diferente, y lo que está en juego es igual de alto.
Un segundo intento de defensa planetaria
La Hayabusa2 se lanzó en 2014 y pasó años explorando el asteroide Ryugu, recolectando muestras y dejándolas caer de vuelta a la Tierra en 2020. Ahora la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) quiere enviar la nave hacia un nuevo objetivo: un pequeño asteroide llamado 1998 KY26.
El plan no es solo visitarlo. La Hayabusa2 intentará chocar contra el asteroide a alta velocidad, con el objetivo de alterar su trayectoria. La prueba es parte de un esfuerzo más amplio para desarrollar formas confiables de proteger la Tierra de un posible impacto futuro.
Por qué este asteroide y por qué ahora
1998 KY26 es un asteroide que gira rápido, rico en agua y de unos 30 metros de diámetro. Orbita el Sol cada 2.4 años y pasa relativamente cerca de la Tierra. Los científicos lo eligieron porque su composición y tamaño lo convierten en un buen sustituto del tipo de asteroide que algún día podría amenazar al planeta.
La JAXA planea lanzar la misión a finales de la década de 2020, con el impacto esperado en 2031. La nave llevará un pequeño módulo de aterrizaje y un dispositivo explosivo para estudiar el interior del asteroide antes de la colisión.
Lo que las comunidades locales y los científicos están observando
En Japón, la misión ha llamado la atención tanto del público como de la comunidad científica. Muchos la ven como un paso natural después del éxito anterior de la Hayabusa2. La misión también lleva orgullo nacional: Japón se ha convertido en un líder en la ciencia de asteroides, y esta prueba podría consolidar su papel en la defensa planetaria.
Investigadores en Japón y en el extranjero están ansiosos por ver cómo se compara la técnica de desviación con el método DART de la NASA. DART usó un impactador cinético, golpeando de frente al asteroide Dimorphos. La Hayabusa2 usará un enfoque similar pero con una nave más pequeña y un tipo de asteroide diferente. Los resultados podrían ayudar a los científicos a entender qué métodos funcionan mejor para distintos tipos de rocas espaciales.
Un paso tranquilo hacia la protección del planeta
Ningún asteroide representa actualmente una amenaza conocida para la Tierra. Pero el trabajo que están haciendo la JAXA y la NASA está preparando el terreno para un día en que sí pueda haberla. Cada prueba añade datos que algún día podrían salvar vidas.
El intento de desviación de la Hayabusa2 no será el último. Pero será uno de los más observados, porque viene de un país que ya ha demostrado que puede tocar un asteroide y traer un pedazo de él a casa.