Para Lai Ka-ying, lo más difícil de convertirse en astronauta no fue el agotador entrenamiento ni los riesgos del vuelo espacial. Fue dejar a su familia atrás.
Su hermana, Lai Ka-man, le dijo al South China Morning Post que la familia sintió tanto orgullo como dolor mientras la inspectora de policía de 31 años se prepara para convertirse en la primera astronauta de Hong Kong. Se espera que Lai Ka-ying vuele en la nave Shenzhou de China más tarde este año.
Una oficial de policía elegida para las estrellas
Lai Ka-ying trabaja como inspectora de policía en Hong Kong. Fue seleccionada como especialista de carga para el programa espacial tripulado de China, un rol que implica realizar experimentos científicos a bordo de la nave. Su hermana dijo que Lai Ka-ying siempre había sentido curiosidad por el espacio y que el proceso de selección fue intensamente competitivo. De un gran grupo de candidatos, solo unos pocos llegaron a la selección final. Lai Ka-ying fue una de ellos.
La misión la convertirá en la primera persona de Hong Kong en viajar al espacio. Para muchos en la ciudad, su logro es una fuente de orgullo colectivo. Los residentes locales han seguido de cerca su trayectoria, desde sus primeros días en la policía hasta su entrenamiento en el centro de astronautas de China.
El peso de la despedida
Lai Ka-man describió el momento en que su hermana le contó a la familia sobre la misión. Hubo emoción, pero también una profunda conciencia de lo que costaría el viaje. Las hermanas son cercanas, y Lai Ka-man dijo que pensar en su hermana tan lejos por un período prolongado fue difícil de procesar. Sus padres también sintieron el peso emocional de la partida.
Lai Ka-ying ha estado entrenando durante meses, aprendiendo a operar los sistemas de la nave y a manejar las exigencias físicas de la microgravedad. Pero su hermana señaló que la preparación emocional fue igual de intensa. Dejar atrás a las personas que la criaron y a la ciudad a la que sirvió no era algo que el entrenamiento pudiera preparar completamente.
Un hito para Hong Kong
Hong Kong nunca ha enviado a uno de los suyos al espacio. La misión de Lai Ka-ying rompe esa barrera. Su selección también refleja el creciente papel de los profesionales de Hong Kong en el programa espacial nacional de China. Para los residentes locales, su viaje no es solo un logro personal, sino un hito compartido. Las escuelas han hablado de su historia. Los vecinos han ofrecido su apoyo. La ciudad está mirando.
Lai Ka-man dijo que la familia está orgullosa de lo que su hermana ha logrado y estará esperando su regreso. Se espera que la misión dure varios días. Cuando Lai Ka-ying regrese, volverá a una ciudad que se ve a sí misma un poco diferente ahora. Uno de los suyos ha alcanzado las estrellas.