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Imanes permanentes podrían proteger a astronautas de tormentas solares

Un imán permanente simple, como los que se encuentran en parlantes y puertas de refrigeradores, podría algún día salvar a astronautas de tormentas solares letales. Investigadores en Italia y Alemania publicaron un estudio...

Un imán permanente simple, como los que se encuentran en parlantes y puertas de refrigeradores, podría algún día salvar a astronautas de tormentas solares letales. Investigadores en Italia y Alemania publicaron un estudio preliminar que muestra que un campo magnético permanente podría desviar suficientes partículas de alta energía para hacer más seguras las misiones al espacio profundo, sin la complejidad ni los requisitos de energía de otras tecnologías.

Una forma más barata de bloquear la radiación espacial mortal

La radiación es uno de los mayores obstáculos para enviar humanos a Marte o más allá. Incluso dosis bajas durante meses pueden dañar el sistema nervioso central y aumentar los riesgos de cáncer. Los métodos actuales de protección tienen desventajas. Los blindajes pasivos de agua requieren lanzar enormes masas a la órbita. Los imanes superconductores activos necesitan electricidad constante y sistemas de enfriamiento pesados. El nuevo estudio, liderado por Valerio Parisi y sus colegas, explora un punto intermedio: un imán permanente hecho de materiales de tierras raras que genera un campo magnético estable sin consumo de energía.

Cómo podría funcionar un campo magnético en una nave espacial

El equipo modeló un imán permanente toroidal, con forma de dona, colocado alrededor del módulo de la tripulación. Sus simulaciones probaron qué tan bien el campo magnético desviaría protones de eventos de partículas solares, las ráfagas repentinas de radiación que aumentan durante las tormentas solares. Encontraron que un imán con una intensidad de campo de aproximadamente 1 tesla, comparable a la de una máquina de resonancia magnética típica, podría reducir las dosis de radiación en un margen significativo. El imán pesaría aproximadamente 4,000 kilogramos, mucho menos que las decenas de toneladas de agua necesarias para el blindaje pasivo.

Por qué investigadores locales y agencias espaciales están prestando atención

El estudio se realizó en la Universidad de Roma Tor Vergata y la Universidad de Nápoles Federico II en Italia, con colaboradores del Centro Aeroespacial Alemán en Alemania. Para las agencias espaciales europeas, que a menudo operan con presupuestos más pequeños que la NASA, una opción de blindaje de bajo costo y bajo mantenimiento es especialmente atractiva. El imán no requiere enfriamiento con helio líquido, ni fuente de alimentación, ni piezas móviles. Podría activarse en el lanzamiento y dejarse funcionando durante toda la misión.

Lo que esto significa para futuros viajes al espacio profundo

Los imanes permanentes no son una solución perfecta. No pueden detener todos los tipos de radiación, particularmente los rayos cósmicos galácticos de mayor energía. Pero para los eventos más peligrosos a corto plazo, como las erupciones solares, podrían proporcionar una primera línea de defensa confiable. Los investigadores señalan que la tecnología ya está madura y disponible comercialmente. Si más pruebas confirman las simulaciones, un escudo de imán permanente podría convertirse en un componente estándar en cualquier nave tripulada que se dirija a la Luna o Marte.

Fuente: Phys.org

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