Por primera vez en la historia registrada, los manglares del Sudeste Asiático están ganando más terreno del que pierden. Un nuevo estudio publicado en julio de 2026 revela que los bosques de manglar de la región han pasado de un declive a largo plazo a un aumento neto en superficie. Este cambio representa un punto positivo poco común en la pérdida global de bosques.
De la pérdida a la ganancia en una sola década
Los investigadores analizaron imágenes satelitales y datos de campo en seis países del Sudeste Asiático, incluyendo Indonesia, Malasia y Myanmar. Descubrieron que entre 2015 y 2025, la región añadió aproximadamente 2,000 kilómetros cuadrados de cobertura de manglar. Esa ganancia neta llegó después de décadas de destrucción constante impulsada por la cría de camarones, las plantaciones de palma aceitera y la expansión urbana.
Indonesia por sí sola representó más de la mitad de la nueva área de manglar. El país ha perdido vastas extensiones de bosque costero desde los años 90, pero los programas recientes de restauración y el rebrote natural en estanques de acuicultura abandonados han revertido la tendencia. En Myanmar, el rebrote en antiguos arrozales y tierras en barbecho también contribuyó significativamente.
Por qué las comunidades locales se dieron cuenta
Los manglares no son solo árboles. Protegen las costas contra tormentas, atrapan carbono y sirven como criaderos para peces que alimentan a millones de personas. En aldeas a lo largo del delta del Mekong y las costas de Sumatra, los residentes han visto regresar los bosques y con ellos, el regreso de cangrejos, camarones y peces juveniles. Pescadores en Tailandia reportaron mejores capturas cerca de zonas de manglar restauradas.
Los gobiernos locales en Vietnam y Filipinas también han respaldado proyectos de restauración, en parte porque los manglares reducen los daños de los tifones. El cambio de pérdida a ganancia ha sido lento y desigual, pero la dirección general ha cambiado.
Una recuperación frágil con límites reales
Los autores del estudio advierten que la ganancia neta no significa que la crisis haya terminado. Algunos países, como Camboya, continuaron perdiendo manglares durante el mismo período. Las ganancias se concentran en áreas específicas donde los esfuerzos de restauración o los cambios económicos redujeron la presión sobre la tierra costera.
Los manglares siguen siendo vulnerables al aumento del nivel del mar y al desarrollo costero. La recuperación hasta ahora está impulsada principalmente por el rebrote natural, no por la siembra a gran escala. Eso significa que proteger los bosques existentes sigue siendo la estrategia más efectiva.
Por ahora, los datos ofrecen un ejemplo medible de recuperación ambiental en una región a menudo definida por la deforestación. Los manglares están regresando, no en todas partes, pero lo suficiente para cambiar la tendencia regional.