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Deslizamientos mataron a 58 orangutanes de Tapanuli en Indonesia, según estudio

Una sola temporada de deslizamientos en Indonesia pudo haber matado a casi 60 de los grandes simios más raros del mundo. Un nuevo estudio estima que 58 orangutanes de Tapanuli murieron cuando fuertes lluvias provocaron...

Una sola temporada de deslizamientos en Indonesia pudo haber matado a casi 60 de los grandes simios más raros del mundo. Un nuevo estudio estima que 58 orangutanes de Tapanuli murieron cuando fuertes lluvias provocaron movimientos masivos de tierra en Sumatra del Norte.

Una temporada mortal en el bosque Batang Toru

Las muertes ocurrieron a finales de 2024 en todo el ecosistema de Batang Toru, el único lugar en la Tierra donde viven los orangutanes de Tapanuli. Los investigadores usaron estudios de campo, imágenes satelitales y modelos de población para calcular el impacto. Encontraron que los deslizamientos destruyeron grandes parches de bosque donde los orangutanes vivían y se alimentaban.

Por qué la gente local y los científicos están alarmados

Los orangutanes de Tapanuli fueron identificados como una especie distinta recién en 2017. Quedan menos de 800 en estado salvaje. Perder 58 individuos en pocos meses representa un golpe importante para la supervivencia de la especie. Las comunidades locales dependen del mismo bosque para el agua y sus medios de vida. Los deslizamientos también dañaron tierras de cultivo y carreteras.

Los científicos vincularon el desastre al cambio climático. Las temperaturas más cálidas y los patrones de lluvia cambiantes hicieron más probables las precipitaciones extremas en la región. La deforestación para carreteras, minería y agricultura debilitó las laderas, haciéndolas más propensas a colapsar.

Lo que el estudio encontró sobre el terreno

Los investigadores recorrieron transectos a través de las zonas de deslizamiento y contaron nidos de orangutanes. También analizaron datos satelitales para mapear la extensión total del daño. Las 58 muertes son una estimación, no un recuento preciso. Algunos orangutanes pudieron haber escapado o muerto después por lesiones. La cifra real podría ser mayor o menor.

Los autores del estudio enfatizaron que los deslizamientos no ocurrieron de forma aislada. Ocurrieron en un paisaje ya fragmentado por la actividad humana. La combinación de un clima cambiante y bosques fragmentados creó las condiciones para que un solo evento extremo matara una parte significativa de una especie entera.

Un futuro frágil para un simio recién descubierto

El orangután de Tapanuli ahora enfrenta un futuro más incierto que antes. Los deslizamientos no solo eliminaron animales individuales, sino también partes del hábitat que necesitan para recuperarse. Con la especie confinada a una pequeña área, cualquier perturbación grande puede tener consecuencias desproporcionadas.

Fuente: Mongabay

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