En un laboratorio improvisado del hospital general de referencia de Mongbwalu, en lo profundo de un asentamiento minero en el noreste de Ituri, un zumbido silencioso ahora marca un cambio en la lucha contra el ébola. La fuente es una máquina compacta llamada plataforma RadiOne, que puede dar un diagnóstico molecular del virus Bundibugyo en menos de una hora. En esta región sin litoral, donde carreteras de laterita serpentean entre colinas y pueblos afectados por el brote, cada hora puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.
De una apuesta de 2.000 kilómetros a resultados el mismo día
Hasta hace unas semanas, cada muestra sospechosa de esta zona tenía que iniciar un largo e incierto viaje a Kinshasa, a más de 2.000 kilómetros de distancia, en condiciones precarias. Las limitaciones de conservación y los retrasos en el transporte hacían que los resultados llegaran lentamente, dejando a los equipos médicos a oscuras y retrasando las decisiones. Ahora, con la descentralización de las pruebas de diagnóstico, los análisis se realizan cerca de las comunidades donde viven los pacientes. Los resultados llegan el mismo día. Este cambio ha hecho que la respuesta sanitaria sea más rápida, más fiable y mucho más eficaz.
Cuatro técnicos y una máquina portátil que lo cambia todo
En Mongbwalu, cuatro técnicos de laboratorio han sido capacitados con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud en protocolos de bioseguridad, manejo de muestras y operación de la plataforma RadiOne. Su objetivo es hacer que el laboratorio sea rápidamente autosuficiente. En Bunia, la capital de la provincia de Ituri donde se desplegó recientemente la plataforma, los primeros resultados ya son visibles. Neema Sindani, técnica de laboratorio de salud pública en Bunia, dijo que aunque su equipo no tiene contacto directo con los pacientes, su contribución es decisiva. Gracias a la solución innovadora y fácil de usar, los resultados ahora están disponibles en solo una hora, lo que permite a los equipos médicos intervenir antes con casos confirmados y aumentar las posibilidades de supervivencia de los pacientes.
Por qué esto importa en una zona remota de brote
El despliegue de esta tecnología fue apoyado por la Oficina de Relaciones Exteriores, Commonwealth y Desarrollo del Reino Unido, en asociación con la Organización Mundial de la Salud, el Banco Mundial, el Instituto Nacional de Salud Pública, el Instituto Nacional de Investigación Biomédica y las autoridades sanitarias congoleñas. Juntos apostaron por el diagnóstico de proximidad, llevando las pruebas lo más cerca posible de las comunidades afectadas para romper las cadenas de transmisión en el corazón de la epidemia. La Dra. Olga Ntumba Tshitenge, experta en diagnóstico de laboratorio y respuesta a epidemias de la oficina de la OMS en Kinshasa, señaló que esta no es la primera tecnología de diagnóstico rápido utilizada en la RDC, pero en el contexto específico del brote de ébola Bundibugyo representa un avance importante. El equipo es ligero, fácilmente transportable, utilizable sin infraestructura pesada y accesible tras una formación breve. Todo esto es esencial para intervenir en zonas remotas. Otro punto crítico: los cartuchos GeneXpert adaptados para esta cepa aún no están disponibles en la RDC, lo que convierte a la plataforma RadiOne en una alternativa vital en este brote.