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Caracoles y mejillones de aguas profundas en dos océanos están llenos de microplásticos

La contaminación por plásticos ha llegado a las partes más profundas del océano, donde caracoles y mejillones que viven cerca de fuentes hidrotermales están ingiriendo microplásticos. Un nuevo estudio encontró estos diminutos...

La contaminación por plásticos ha llegado a las partes más profundas del océano, donde caracoles y mejillones que viven cerca de fuentes hidrotermales están ingiriendo microplásticos. Un nuevo estudio encontró estos diminutos fragmentos de plástico dentro de animales recolectados en los océanos Índico y Pacífico, demostrando que ningún hábitat marino está a salvo de los desechos humanos.

Caracoles y mejillones en el fondo del mar

Los investigadores examinaron caracoles y mejillones de aguas profundas que viven alrededor de fuentes hidrotermales, que son grietas en el lecho marino que liberan agua sobrecalentada. Estos animales fueron muestreados en dos campos de fuentes separados, uno en el océano Índico y otro en el océano Pacífico. El estudio, publicado por un equipo internacional de científicos, analizó los sistemas digestivos de estas criaturas y encontró microplásticos en casi todos ellos.

Los caracoles y mejillones fueron recolectados durante expediciones de aguas profundas. El equipo utilizó vehículos operados remotamente para alcanzar profundidades de más de 2,000 metros. A esas profundidades, la luz solar nunca llega, y los animales dependen de químicos de las fuentes para obtener energía. Sin embargo, incluso en este ambiente oscuro y extremo, están consumiendo plástico.

Por qué las comunidades locales deberían preocuparse

Los hallazgos son significativos para las personas que viven cerca de estos océanos, especialmente en países como India, que limita con el océano Índico. El estudio muestra que los desechos plásticos arrojados al mar no solo flotan en la superficie. Se hunden, se descomponen en partículas diminutas y entran en la cadena alimenticia en el fondo del océano. Estos caracoles y mejillones son parte de un ecosistema más grande que incluye peces y otras formas de vida marina que la gente consume.

Las comunidades pesqueras locales y los residentes costeros dependen del océano para obtener alimento e ingresos. Si los microplásticos están presentes en criaturas de aguas profundas, también pueden estar presentes en especies de peces de importancia comercial. El estudio no examinó los efectos en la salud humana, pero plantea preocupaciones sobre la extensión de la contaminación por plásticos en el suministro de mariscos.

Los investigadores notaron que los microplásticos encontrados incluían materiales comunes como polietileno y polipropileno, que se usan en empaques y aparejos de pesca. Las partículas eran lo suficientemente pequeñas para pasar a través de los sistemas digestivos de los animales, pero su presencia indica que la contaminación por plásticos es generalizada incluso en las partes más remotas del planeta.

Una advertencia desde las profundidades

Este estudio se suma a un creciente cuerpo de evidencia de que la contaminación por plásticos no es solo un problema de superficie. Afecta a todo el océano, desde la costa hasta el abismo. El mar profundo a menudo se considera un ambiente prístino, pero esta investigación muestra que es tan vulnerable a la actividad humana como cualquier otro ecosistema.

Los científicos detrás del estudio esperan que sus hallazgos fomenten más investigación sobre cómo los microplásticos se mueven a través de la red alimenticia del mar profundo. También piden esfuerzos más fuertes para reducir los desechos plásticos que entran en los océanos. Por ahora, el descubrimiento sirve como un recordatorio contundente de que las consecuencias del uso del plástico se sienten mucho más allá de los lugares donde vive la gente.

Fuente: Mongabay

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