Un hueso de cadera de dinosaurio de Dakota del Sur aún conserva rastros de sus proteínas originales, 66 millones de años después de la muerte del animal. Científicos de la Universidad de Liverpool encontraron colágeno, la principal proteína del hueso, dentro de un sacro fosilizado de Edmontosaurus. El descubrimiento derriba la creencia arraigada de que la fosilización destruye todo el material orgánico.
Colágeno detectado dentro del hueso de cadera de un dinosaurio pico de pato
El fósil provino de la Formación Hell Creek en Dakota del Sur, un sitio famoso por producir dinosaurios del final del período Cretácico. Edmontosaurus era un gran herbívoro que vivía junto al Tyrannosaurus rex. El espécimen pesaba 22 kilogramos y era parte de la región de la cadera del dinosaurio. Los investigadores usaron secuenciación de proteínas y varias formas de espectrometría de masas para identificar fragmentos de colágeno incrustados en el hueso. También encontraron hidroxiprolina, un aminoácido fuertemente vinculado al colágeno, lo que ayudó a confirmar que las moléculas eran genuinas y no contaminación.
Un debate de 30 años sobre los tejidos blandos de los dinosaurios
Las afirmaciones sobre material orgánico preservado en fósiles de dinosaurios han dividido a los paleontólogos desde principios de los 2000. Algunos científicos argumentaron que las proteínas y tejidos blandos reportados eran contaminación moderna o residuos bacterianos. El caso anterior más famoso ocurrió en 2005, cuando la paleontóloga Mary Schweitzer reportó estructuras de tejido blando dentro de un fósil de T. rex. El nuevo estudio añade evidencia sólida de que las biomoléculas originales pueden sobrevivir durante vastos períodos de tiempo. El profesor Steve Taylor, quien lideró el trabajo de espectrometría de masas, dijo que los resultados refutan la hipótesis de que cualquier material orgánico encontrado en fósiles debe ser resultado de contaminación.
La gente local en Dakota del Sur ha valorado durante mucho tiempo la Formación Hell Creek por sus ricos depósitos de fósiles. El descubrimiento importa porque cambia lo que los científicos creen posible. Si el colágeno puede durar 66 millones de años, otros fósiles de dinosaurios pueden contener rastros similares de su biología original. Eso podría abrir nuevas formas de estudiar cómo vivían, crecían y evolucionaban los dinosaurios. El hallazgo no prueba que todos los fósiles de dinosaurios contengan moléculas orgánicas, pero muestra que algunos sí, y que existen las herramientas para encontrarlas.