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NASA reduce un radar de nubes al tamaño de una caja de zapatos

NASA ha construido un radar para estudiar nubes que es lo suficientemente pequeño como para caber dentro de una caja de zapatos. El instrumento, llamado CloudCube, es un radar miniaturizado que podría cambiar la forma en que los...

NASA ha construido un radar para estudiar nubes que es lo suficientemente pequeño como para caber dentro de una caja de zapatos. El instrumento, llamado CloudCube, es un radar miniaturizado que podría cambiar la forma en que los científicos observan el clima y el tiempo desde el espacio. Representa un gran paso lejos de los sistemas de radar masivos, del tamaño de un camión, que tradicionalmente se usaban para este tipo de trabajo.

Un radar que cabe en tus manos, no en un camión de plataforma

CloudCube es una demostración tecnológica desarrollada en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland. El dispositivo es un radar compacto y de bajo consumo diseñado para medir nubes y precipitaciones. Los radares de nubes tradicionales son grandes, pesados y consumen mucha energía, lo que limita dónde y cómo pueden desplegarse. CloudCube reduce esa capacidad a un paquete lo suficientemente pequeño como para volar en un CubeSat, un tipo de satélite miniatura que a menudo no es más grande que una barra de pan.

El radar opera a una frecuencia que le permite detectar las diminutas gotas de agua y partículas de hielo dentro de las nubes. También puede medir qué tan rápido se mueven esas partículas, lo que ayuda a los científicos a entender la dinámica de las tormentas y la intensidad de las lluvias. Todo el instrumento pesa solo unos pocos kilogramos y usa una fracción de la energía de sus predecesores más grandes.

Por qué los meteorólogos locales y los científicos del clima están prestando atención

El proyecto está liderado por el ingeniero de la NASA Oscar Monje. El equipo diseñó CloudCube para demostrar que se pueden recopilar datos de alta calidad sobre nubes y precipitaciones desde una plataforma satelital muy pequeña. Si tiene éxito, este enfoque podría permitir constelaciones de CubeSats de bajo costo para monitorear la cobertura global de nubes y las lluvias en tiempo real. Eso sería una mejora significativa sobre el sistema actual, que depende de un pequeño número de satélites grandes y costosos.

A las comunidades locales de todo el mundo les importa esto porque mejores datos de nubes significan mejores pronósticos del tiempo y modelos climáticos más precisos. Los agricultores, los gestores de emergencias y los planificadores de recursos hídricos dependen de saber cuándo y dónde caerá la lluvia. Una flota de pequeños satélites equipados con radar podría proporcionar actualizaciones más frecuentes y cubrir más del planeta, incluidas regiones remotas que actualmente tienen poca cobertura de radar.

Cierre

CloudCube sigue siendo un prototipo, y la NASA planea probarlo en el espacio en los próximos años. La tecnología aún no está operativa, pero apunta hacia un futuro donde satélites pequeños y baratos lleven instrumentos meteorológicos potentes. Si el radar funciona como está diseñado, podría abrir la puerta a una nueva generación de monitoreo global de precipitaciones que sea más barato, más rápido y más extendido que cualquier cosa disponible hoy.

Fuente: NASA

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