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1.35 millones de nombres viajarán en el telescopio romano de la NASA

Más de 1.35 millones de nombres están a punto de dejar la Tierra sin una sola persona a bordo. El Telescopio Romano Nancy Grace de la NASA, que se lanzará en 2027, llevará un diminuto chip de silicio grabado con esos nombres al...

Más de 1.35 millones de nombres están a punto de dejar la Tierra sin una sola persona a bordo. El Telescopio Romano Nancy Grace de la NASA, que se lanzará en 2027, llevará un diminuto chip de silicio grabado con esos nombres al espacio profundo. El chip orbitará el Sol a un punto de aproximadamente 1 millón de millas de la Tierra, viajando a bordo de uno de los observatorios espaciales más potentes jamás construidos.

Un chip diminuto con una lista de pasajeros enorme

Los nombres se recopilaron a través de la campaña "Envía tu nombre" de la NASA, que cerró a finales de 2024. Los participantes enviaron sus nombres en línea, y la NASA luego usó un haz de electrones especializado para grabarlos en un microchip más pequeño que una moneda de un centavo. El chip se montará en la estructura del telescopio, donde permanecerá durante toda la vida de la misión, probablemente cinco años o más.

Los funcionarios de la NASA dijeron que la respuesta fue abrumadora, con envíos provenientes de todos los estados de EE. UU. y de más de 150 países. La agencia no reveló el desglose completo, pero el recuento final de 1.35 millones superó con creces las expectativas iniciales. El chip también incluye los nombres de empleados y socios de la NASA que trabajaron en la misión Roman.

Por qué importa el Telescopio Romano

El Telescopio Romano lleva el nombre de Nancy Grace Roman, la primera astrónoma jefe de la NASA, quien ayudó a sentar las bases del Telescopio Espacial Hubble. El observatorio está diseñado para estudiar la energía oscura, los exoplanetas y la luz infrarroja del universo temprano. Su amplio campo de visión le permitirá capturar imágenes del cosmos con un detalle sin precedentes.

Para las personas que enviaron sus nombres, la campaña ofreció una oportunidad única de ser parte de esa ciencia. El chip no solo estará pasivo; viajará con el telescopio mientras orbita el segundo punto de Lagrange, un lugar gravitacionalmente estable entre la Tierra y el Sol. Desde allí, Roman enviará datos de vuelta a la Tierra durante años, y los nombres permanecerán a bordo todo el tiempo.

Una conexión personal con el espacio profundo

El interés local en la campaña fue fuerte, especialmente en comunidades con vínculos con la NASA. El Centro de Vuelo Espacial Goddard de la agencia en Maryland, que gestiona la misión Roman, organizó eventos públicos donde los visitantes podían enviar sus nombres en persona. Escuelas y museos de ciencia en todo Estados Unidos también promovieron la campaña, convirtiéndola en una actividad de aula sobre exploración espacial.

La NASA ha realizado campañas similares de llevar nombres antes, incluso en la nave espacial Orión y el módulo de aterrizaje Mars InSight. Pero la misión Roman es diferente por su destino. El telescopio no aterrizará en un planeta o luna. Flotará en el espacio profundo, lejos de cualquier mundo, llevando los nombres consigo.

El chip ya está instalado y listo. Cuando Roman se lance, los nombres comenzarán un viaje que sobrevivirá a las personas que los enviaron. Para 1.35 millones de individuos, ese es un lugar tranquilo pero permanente en la historia de los vuelos espaciales.

Fuente: NASA

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