Un profesor de literatura francés está acusado de orquestar un engaño que duró años, en el que inventó un premio estilo Nobel, convenció a académicos e instituciones para que pagaran por él y entregó galardones sin prestigio real. Florent Montaclair, profesor de la Universidad de Franche Comté en el este de Francia, supuestamente creó el llamado “Nobel Art Prize” y cobró tarifas a ganadores que creían recibir un honor internacional legítimo.
Un premio que parecía real pero era completamente inventado
Se dice que Montaclair lanzó el falso premio alrededor de 2020. Creó un sitio web, generó documentos de aspecto oficial y envió correos electrónicos a académicos y artistas de todo el mundo invitándolos a postularse o ser nominados. El premio llevaba un nombre que sonaba como una categoría genuina del Nobel, y muchos galardonados lo agregaron a sus currículums y biografías. Algunos pagaron tarifas de solicitud o procesamiento. El engaño pasó desapercibido durante años porque el premio parecía creíble en la superficie.
Cómo se desenmascaró el esquema
El fraude salió a la luz cuando un periodista francés comenzó a investigar tras recibir una pista. El reportero descubrió que el premio no tenía conexión con la Fundación Nobel, ni jurado independiente, ni financiamiento real. Montaclair supuestamente operó todo el asunto él solo o con un círculo reducido. Funcionarios universitarios en Francia dijeron estar sorprendidos. Académicos locales expresaron vergüenza y enojo, especialmente aquellos que habían promovido el premio o felicitado a colegas que lo habían ganado.
Por qué esto importa en Francia y más allá
Para la comunidad académica en Francia, el engaño expuso lo fácil que se puede fabricar prestigio en línea. Muchos académicos habían incluido el falso premio en sus perfiles profesionales sin verificar su legitimidad. El caso ha generado llamados a una verificación más estricta de premios y honores. Montaclair no ha hecho declaraciones públicas. La universidad ha abierto una investigación interna. El asunto ha dejado a muchos preguntándose cuántos otros premios falsos podrían seguir circulando sin ser detectados.