El humo que asfixia el norte de India cada invierno podría algún día mantener los aviones volando. Un nuevo estudio ha encontrado que los residuos de cosechas de las granjas indias, el mismo rastrojo que los agricultores queman y que cubre las ciudades con una neblina tóxica, contiene suficiente energía para producir una parte significativa del combustible de aviación sostenible del mundo.
Un campo de combustible listo para ser aprovechado
Los investigadores calcularon que India genera alrededor de 250 millones de toneladas de residuos de cosechas cada año. Gran parte se quema en los campos, especialmente en los estados de Punjab y Haryana, donde la paja de arroz se considera inútil después de la cosecha. La quema envía nubes de partículas finas a través de la región, contribuyendo a una de las peores contaminaciones del aire del planeta. Pero el estudio sugiere que estos residuos podrían convertirse en biocombustible para aviones. El proceso implicaría transformar la materia vegetal en un petróleo crudo sintético y luego refinarlo en combustible de aviación.
Por qué los agricultores locales y las aerolíneas globales salen ganando
Para los agricultores del norte de India, la quema de rastrojo es una forma barata y rápida de limpiar los campos para la próxima temporada de siembra. Pero tiene un alto costo para la salud pública y el medio ambiente. La nueva investigación, publicada por científicos de India y del extranjero, estima que los residuos de cosechas disponibles podrían producir aproximadamente de 30 a 40 millones de toneladas de combustible de aviación sostenible al año. Eso es suficiente para cubrir una parte sustancial de la demanda global de combustible para aviones, que actualmente es de alrededor de 300 millones de toneladas anuales. Las aerolíneas están bajo una presión creciente para reducir sus emisiones de carbono, y el combustible de aviación sostenible se considera una de las pocas opciones viables para vuelos de larga distancia. Pero la producción ha sido limitada por el alto costo de materias primas como el aceite de cocina usado o los cultivos energéticos dedicados. Los residuos de cosechas, que son abundantes y a menudo gratuitos, podrían cambiar esa ecuación.
El estudio también señala que usar el rastrojo como combustible evitaría las emisiones de la quema en el campo, que libera dióxido de carbono, metano y otros contaminantes. El beneficio climático neto dependería de cómo se produce y utiliza el combustible, pero el potencial es grande. Las comunidades locales en India han exigido durante mucho tiempo acciones contra la quema de rastrojo, que causa enfermedades respiratorias y altera la vida diaria de millones. Convertir los residuos en un producto valioso podría dar a los agricultores un incentivo económico para dejar de quemar.
Una solución que conecta la India rural con el cielo global
La idea aún no es comercial. La tecnología para convertir residuos de cosechas en combustible de aviación existe, pero sigue siendo cara y no se ha implementado a gran escala en India. El estudio pide apoyo político e inversión para construir una cadena de suministro que recoja el rastrojo, lo transporte y lo procese en combustible. Si eso sucede, los mismos campos que ahora producen una crisis de salud estacional podrían convertirse en una fuente de energía limpia para la industria de la aviación. El humo que cubre Delhi cada noviembre podría algún día recordarse no como un desastre, sino como una señal de algo que espera ser utilizado.