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Bacterias intestinales al nacer podrían proteger contra autismo y TDAH

Los microbios intestinales de un bebé podrían ayudar a reescribir parte de la historia del desarrollo que comienza antes del nacimiento. Investigadores en Hong Kong han descubierto que los cambios epigenéticos presentes al nacer...

Los microbios intestinales de un bebé podrían ayudar a reescribir parte de la historia del desarrollo que comienza antes del nacimiento. Investigadores en Hong Kong han descubierto que los cambios epigenéticos presentes al nacer pueden influir en cómo se desarrollan las bacterias intestinales durante el primer año de vida, y ciertas combinaciones de esos microbios se relacionaron con signos tempranos de autismo y TDAH a los tres años.

La configuración epigenética al nacer moldea el microbioma infantil

El estudio, publicado en Cell Press Blue, fue liderado por científicos de la Universidad China de Hong Kong. Analizaron patrones de metilación del ADN en sangre del cordón umbilical de 571 bebés. La metilación del ADN es una forma común de modificación epigenética, una especie de interruptor biológico que puede activar o desactivar genes. Luego, el equipo combinó esos datos con muestras del microbioma intestinal recolectadas de 969 bebés a los 2, 6 y 12 meses de edad. También tomaron muestras del microbioma de los padres durante el tercer trimestre del embarazo. Cuando los niños cumplieron 36 meses, los investigadores evaluaron su neurodesarrollo mediante un cuestionario de comportamiento y buscaron conexiones entre los resultados del desarrollo, los microbios intestinales y los patrones epigenéticos.

Ciertas bacterias parecen ofrecer protección

El autor principal Francis Ka Leung Chan, gastroenterólogo de la Universidad China de Hong Kong, dijo que ciertas bacterias parecen ofrecer protección, lo cual es emocionante porque sugiere que podría haber formas de apoyar el desarrollo infantil a través de la dieta o probióticos en el futuro. El coautor principal Hein Min Tun, investigador en salud pública de la misma universidad, describió el hallazgo como una especie de conversación en curso: la configuración epigenética de un bebé al nacer puede influir en su riesgo de trastornos del neurodesarrollo, pero la presencia de ciertas bacterias buenas en su intestino puede intervenir y modificar ese riesgo.

Factores que influyen en el microbioma infantil

Los investigadores encontraron que varios factores estaban asociados con los patrones epigenéticos al nacer, incluyendo el método de parto, la duración del embarazo, tener hermanos mayores y las alergias maternas. Curiosamente, los microbiomas intestinales de los padres no parecieron influir en estos cambios epigenéticos relacionados con el nacimiento. El desarrollo del microbioma infantil se vinculó con un conjunto diferente de factores: método de parto, exposición a antibióticos, hermanos mayores y lactancia materna.

Este estudio no prueba que las bacterias intestinales causen o prevengan el autismo y el TDAH. Muestra una correlación entre patrones epigenéticos, composición microbiana y evaluaciones conductuales posteriores. La importancia radica en el momento: los primeros años de vida son un período crítico tanto para el desarrollo cerebral como para la maduración del sistema inmunológico. Investigaciones previas habían demostrado que la epigenética y el microbioma intestinal pueden influir en la salud a largo plazo, pero los científicos tenían una comprensión limitada de cómo estos dos sistemas interactúan durante la vida temprana. Este trabajo abre una puerta a futuras investigaciones sobre si modificar el microbioma infantil mediante dieta o probióticos podría alterar las trayectorias del desarrollo.

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