La población de orangutanes de Sumatra cayó casi un 20 por ciento entre 2000 y 2015, aunque la tasa de pérdida de bosques en la isla indonesia se desaceleró durante ese mismo período. Esa es la conclusión central de un estudio a gran escala publicado por investigadores que pasaron años contando nidos de orangutanes en Sumatra.
Qué impulsó la disminución cuando los bosques no desaparecían tan rápido
Los científicos inspeccionaron más de 1,000 ubicaciones en la isla para estimar el número de orangutanes. Encontraron que la población total de orangutanes de Sumatra pasó de aproximadamente 14,000 a unos 11,500 individuos en 15 años. La disminución no fue uniforme. Algunas áreas perdieron orangutanes a tasas mucho más altas que otras.
La caza y la matanza surgieron como una gran amenaza oculta
El estudio señala la matanza directa por parte de humanos como una causa principal. Incluso en lugares donde los bosques permanecieron intactos, el número de orangutanes cayó. Los investigadores concluyeron que la caza y el conflicto con las personas, no solo la pérdida de hábitat, están llevando a la especie hacia la extinción. Las comunidades locales a veces matan orangutanes cuando los animales atacan cultivos o son vistos como plagas.
Por qué esto importa para los esfuerzos de conservación en Indonesia
Durante años, los programas de conservación se centraron fuertemente en detener la deforestación. Este estudio sugiere que proteger los bosques por sí solo no salvará a los orangutanes. La gente en Sumatra se preocupa por estos grandes simios, pero las presiones de la agricultura y el asentamiento humano continúan poniéndolos en riesgo. Los hallazgos desafían la suposición de que frenar la pérdida de bosques ayuda automáticamente a la recuperación de la vida silvestre.
El estudio ofrece una imagen más clara de lo que realmente está sucediendo con los orangutanes de Sumatra sobre el terreno. Muestra que salvar una especie requiere abordar directamente el comportamiento humano, no solo el estado del paisaje.