Un nuevo estudio revela que los depósitos de arcilla en el lugar de aterrizaje del rover ExoMars Rosalind Franklin se extienden mucho más allá de lo estimado, cubriendo un área de unos 600 kilómetros de ancho y elevándose más de un kilómetro de altura. Una hipótesis sugiere que un vasto océano, posiblemente de varios kilómetros de profundidad, cubrió la región hace unos cuatro mil millones de años.
Depósitos de arcilla apuntan a un Marte más húmedo y habitable
Los minerales de arcilla requieren agua líquida para formarse. El descubrimiento de un lecho de arcilla tan extenso en Oxia Planum, el lugar de aterrizaje del rover, señala una época en la que el Planeta Rojo era mucho más húmedo y más hospitalario para la vida. Los depósitos se extienden hasta Mawrth Vallis, un sitio a unos 300 kilómetros de distancia que también fue candidato para el aterrizaje. Los científicos creen que las arcillas contienen pistas sobre el entorno acuático en el que se formaron y podrían contener rastros de vida microbiana pasada.
Dos escenarios para un mundo acuático antiguo
Oxia Planum se encuentra en una cuenca abierta. Un escenario es que los depósitos de arcilla fueron moldeados por una inmensa masa de agua que alcanzaba varios kilómetros de profundidad. Otra posibilidad es que grandes cantidades de agua inundaron vastas llanuras desde antiguos depósitos de agua subterránea. El rover ExoMars, una vez que sus ruedas y taladro toquen el suelo, intentará verificar qué escenario es más plausible. El estudio encontró que los depósitos de arcilla en Oxia Planum se formaron primero, hace unos cuatro mil millones de años, precediendo a los de Mawrth Vallis.
Por qué los científicos locales se preocupan por este descubrimiento
Para los investigadores que estudian Marte, este hallazgo replantea la línea de tiempo de la historia climática del planeta. "Debido a que el área es tan grande, no estamos hablando de un evento localizado, sino de un proceso regional o global que habría requerido cantidades inmensas de agua", dijo Jorge Vago, científico del proyecto ExoMars. El rover apuntará a los depósitos más antiguos de la secuencia, lo que hace que las implicaciones potenciales para la geología de Marte y su clima temprano sean muy relevantes para la búsqueda de vida de la misión. Los científicos utilizaron datos del orbitador Mars Express de la ESA y del Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA para examinar la mineralogía y reconstruir la estratificación de rocas entre los dos sitios.
El rover Rosalind Franklin explorará Oxia Planum e investigará si sus sedimentos ricos en arcilla contienen signos de vida pasada. Los hallazgos de esta misión podrían ayudar a reconstruir el clima del planeta y evaluar si alguna vez fue realmente habitable.