El avión experimental X-59 de la NASA está a punto de hacer algo que ningún jet civil ha hecho antes: volar más rápido que el sonido sin sacudir el suelo con un estampido sónico.
El avión, diseñado para convertir ese ensordecedor estruendo en un suave golpe, se prepara para su primer vuelo supersónico desde la Base de la Fuerza Aérea Edwards en California. Si funciona, podría reescribir las reglas del transporte aéreo comercial sobre tierra firme.
Un avión de pico de aguja diseñado para suavizar el choque sónico
El X-59 no se parece a ningún avión que vuele hoy. Su morro mide más de 30 pies de largo, una afilada punta diseñada para cortar el aire y evitar que las ondas de choque se fusionen en un estampido sónico. Los ingenieros del Centro de Investigación de Vuelo Armstrong de la NASA en California han pasado años dando forma al fuselaje y las alas para mantener esas ondas de choque separadas y débiles.
El avión está propulsado por un motor General Electric F414 modificado, el mismo tipo que usan algunos cazas. Pero el X-59 no es un caza. Es un vehículo de investigación, construido para recopilar datos sobre cómo reaccionan las personas en tierra ante su firma supersónica silenciosa.
Por qué los residentes en ciudades de prueba escucharán un golpe en lugar de un estallido
La NASA planea volar el X-59 sobre comunidades seleccionadas en Estados Unidos y pedir a los residentes que informen lo que escuchan. El objetivo es demostrar que el sonido del avión no es más fuerte que el de una puerta de coche cerrándose, no el estallido explosivo que dejó en tierra al Concorde sobre tierra firme.
A los funcionarios locales de esas ciudades de prueba les importa porque el vuelo supersónico sobre áreas pobladas ha estado prohibido durante décadas debido a quejas por ruido. Si el X-59 puede cambiar eso, podría abrir la puerta a vuelos de pasajeros más rápidos a través del país.
Un largo camino hacia la primera velocidad supersónica
El X-59 ya ha completado múltiples vuelos de prueba subsónicos, incluido un vuelo el 12 de mayo de 2026 sobre el lago seco Rogers en California donde extendió su tren de aterrizaje para realizar comprobaciones de manejo. Ahora el equipo está superando los últimos pasos antes de superar Mach 1.
Los ingenieros de la NASA están revisando los sistemas de la aeronave, los controles de vuelo y los procedimientos de emergencia. El primer vuelo supersónico ocurrirá solo después de que estén seguros de que el avión puede soportar las tensiones de romper la barrera del sonido.
Este momento ha estado en preparación durante años. El programa X-59 comenzó en 2016 y la aeronave se presentó en 2024. Cada vuelo de prueba la acerca al día en que el estampido sónico sea cosa del pasado.
Lo que un jet supersónico silencioso podría significar para el transporte aéreo
El X-59 no es un prototipo de un avión comercial. Es una prueba de concepto. Pero los datos que recopile se entregarán a reguladores y fabricantes que quieran construir la próxima generación de jets supersónicos de pasajeros.
Si el golpe pasa la prueba de ruido, la Administración Federal de Aviación y los reguladores internacionales podrían reconsiderar la prohibición del vuelo supersónico sobre tierra firme. Eso podría reducir a la mitad los tiempos de vuelo transcontinentales sin despertar a la gente de abajo.