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Montañas submarinas chilenas aún cicatrizan décadas después de la pesca de arrastre

Las cicatrices de la pesca de arrastre en las montañas submarinas frente a la costa de Chile no sanan, incluso décadas después de que cesara la pesca. Un estudio reciente de montañas submarinas en el Pacífico suroriental encontró...

Las cicatrices de la pesca de arrastre en las montañas submarinas frente a la costa de Chile no sanan, incluso décadas después de que cesara la pesca. Un estudio reciente de montañas submarinas en el Pacífico suroriental encontró que las comunidades de corales de agua fría y otra vida en el lecho marino siguen gravemente degradadas, con pocas señales de recuperación natural. Los hallazgos cuestionan la suposición de que las áreas marinas protegidas por sí solas pueden restaurar ecosistemas de aguas profundas dañados por equipos de pesca pesados.

Una recuperación en cámara lenta que nunca llegó

Los investigadores examinaron varias montañas submarinas en los parques marinos Juan Fernández y Nazca-Desventuradas, que fueron cerrados a la pesca de arrastre hace años. Usando cámaras submarinas y vehículos operados remotamente, compararon áreas que habían sido fuertemente arrastradas con aquellas que escaparon del peor daño. La diferencia fue marcada: en las montañas arrastradas dominaban escombros de coral y roca desnuda, mientras que los picos no arrastrados aún albergaban densos bosques de coral vivo.

El equipo también midió la edad de los fragmentos de coral y encontró que muchas de las piezas rotas tenían décadas de antigüedad, lo que significa que el daño ocurrió hace mucho tiempo pero el ecosistema no se ha recuperado. Las tasas de crecimiento lento de los corales de aguas profundas, que pueden vivir siglos, significan que la recuperación completa podría tomar cientos de años, si es que ocurre.

Por qué los pescadores locales y los científicos están preocupados

El Archipiélago de Juan Fernández alberga una comunidad pesquera pequeña pero importante que depende de las aguas para su sustento. La pesquería de langosta de roca de la región es mundialmente reconocida, y los pescadores locales han apoyado durante mucho tiempo las medidas de conservación, con la esperanza de que las áreas protegidas ayudaran a reponer las poblaciones de peces. Pero la nueva investigación sugiere que el daño ecológico de la pesca de arrastre pasada puede tener efectos duraderos en toda la red alimentaria, incluidas las especies de las que dependen los lugareños.

Los científicos también están preocupados porque las montañas submarinas son puntos calientes de biodiversidad, que albergan especies que no se encuentran en ningún otro lugar de la Tierra. La pérdida de hábitat de coral en estos picos submarinos podría significar la extinción de especies desconocidas o raras antes de que siquiera sean descubiertas. Los autores del estudio enfatizan que prevenir daños futuros es mucho más efectivo que intentar reparar lo que ya se ha perdido.

Los hallazgos sirven como una advertencia para la gestión oceánica en todo el mundo. A medida que los países expanden la minería y la pesca en aguas profundas, la lenta recuperación de las montañas submarinas de Chile muestra que algunas heridas marinas pueden ser permanentes. Proteger los ecosistemas intactos, en lugar de asumir que pueden restaurarse más tarde, es la única manera de preservar la riqueza oculta del océano.

Fuente: Mongabay

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