La NASA está trabajando en una forma de hacer que los drones se aparten para los servicios de emergencia en el cielo. La idea es simple: cuando un drone de bomberos o un drone de entrega médica necesita llegar rápido a algún lugar, los demás drones deberían quitarse del medio. En Estados Unidos, donde se espera que el tráfico de drones explote en los próximos años, este tipo de etiqueta aérea podría salvar vidas.
Un cielo lleno de bots de reparto y primeros respondedores
Investigadores del Centro de Investigación Ames de la NASA en California están probando un sistema llamado Priorización de Drones de Primeros Respondedores. El proyecto aborda un problema creciente: el mismo espacio aéreo de baja altitud que las empresas de reparto quieren llenar con drones de paquetes es también donde los servicios de emergencia quieren volar suministros médicos, equipo de búsqueda y cámaras de monitoreo de incendios. Sin reglas, un drone que lleva un medicamento para revertir una sobredosis podría quedarse atascado detrás de un drone que lleva una pizza.
Cómo un drone dice "apártate"
El equipo de la NASA está desarrollando un protocolo digital que permite a los drones de emergencia transmitir su estado prioritario a otros drones en el área. Los drones no urgentes ajustarían automáticamente sus rutas de vuelo para despejar un corredor. El sistema está diseñado para funcionar sin intervención humana, así que un drone que lleva un desfibrilador a la escena de un ataque al corazón no tiene que esperar a que un piloto remoto negocie con otros operadores. Funcionarios locales en varias ciudades de EE.UU. han mostrado interés porque ven que el tráfico de drones crece más rápido de lo que las regulaciones pueden seguirle el ritmo.
Por qué esto importa para el suelo
Para la gente en tierra, lo que está en juego es sencillo. Si un drone puede entregar un EpiPen o un torniquete minutos más rápido que una ambulancia terrestre, esa ventaja de tiempo desaparece si el drone tiene que zigzaguear por un espacio aéreo congestionado. Las pruebas de la NASA todavía están en fase de simulación, pero la agencia está trabajando con la Administración Federal de Aviación y operadores privados de drones para convertir el concepto en reglas del mundo real. El objetivo es asegurarse de que cuando el cielo se llene de drones, los que llevan ayuda siempre tengan el derecho de paso.