Una nave espacial lanzada desde la Guayana Francesa en la madrugada del martes intentará fotografiar algo que nadie ha visto nunca: el escudo magnético de la Tierra empujando contra una tormenta solar. La misión Smile, un proyecto conjunto entre la Agencia Espacial Europea y la Academia de Ciencias de China, despegó en un cohete Vega-C a las 00:52 hora local del 19 de mayo de 2026. Su objetivo es revelar cómo nuestra armadura invisible protege la vida del constante bombardeo de partículas cargadas del Sol.
Una cámara de rayos X apuntando a una burbuja magnética
Smile lleva dos instrumentos principales. Una cámara de rayos X hará las primeras observaciones de rayos X de la magnetosfera terrestre, la gigantesca burbuja magnética que rodea el planeta. Una cámara ultravioleta observará las auroras boreales de forma continua durante 45 horas seguidas. Juntas, mostrarán cómo responde la magnetosfera cuando las tormentas solares envían ráfagas de radiación y partículas hacia la Tierra. La nave se separó del cohete y desplegó sus paneles solares con éxito, y la primera señal fue recibida por la estación terrestre de la ESA en New Norcia, Australia, a las 06:49 CEST.
Una misión de tres años nacida de 25 años de cooperación
Smile es la primera misión que la ESA y China han seleccionado, diseñado, implementado, lanzado y operado juntos. La colaboración se basa en una relación que comenzó con acuerdos de intercambio de datos en los años 90. El director general de la ESA, Josef Aschbacher, dijo que la misión empuja los límites de la ciencia para responder preguntas que han sido un misterio desde que los científicos descubrieron hace más de setenta años que la Tierra está dentro de una burbuja magnética. Se espera que la misión opere durante tres años.
Por qué le importó a la comunidad local
Para los residentes de la Guayana Francesa, el lanzamiento fue un recordatorio de que el puerto espacial europeo en su costa envía misiones que protegen la vida en la Tierra. El viento solar, si no fuera desviado por el campo magnético, despojaría la atmósfera y convertiría el planeta en un páramo estéril. Entender cómo funciona la magnetosfera ayuda a los científicos a predecir tormentas geomagnéticas que pueden derribar redes eléctricas y satélites de comunicaciones. El cohete Vega-C despegó de un sitio rodeado de selva tropical y costa atlántica, llevando una carga que vigilará el planeta desde lejos.
Lo que viene después
La nave ahora está recolectando luz solar para alimentar sus sistemas. Durante las próximas semanas, los ingenieros probarán los instrumentos y se prepararán para las primeras imágenes de rayos X de la magnetosfera. Esas imágenes mostrarán, por primera vez, lo que sucede cuando una eyección de masa coronal del Sol choca contra el campo magnético de la Tierra. Los datos ayudarán a los científicos a entender cómo se mantiene el escudo bajo ataque y cómo el clima espacial afecta la tecnología en tierra.