Un pequeño incendio en la cocina. Los rociadores inundan toda la casa. Así describen los investigadores de la Universidad de Kentucky lo que ocurre dentro del cerebro durante la enfermedad de Alzheimer. Las placas amiloides pegajosas son el fuego. Las propias células inmunes del cerebro, llamadas microglía, son los rociadores. Su sobrerreacción puede ser la verdadera razón por la que las personas con Alzheimer pierden el sueño.
Los científicos han culpado durante mucho tiempo la pérdida de sueño a las neuronas dañadas o a las propias placas. Un nuevo estudio publicado en la revista Alzheimer's & Dementia da un giro a esa idea. El verdadero culpable parece ser la inflamación impulsada por una microglía hiperactiva.
La microglía mantenía al cerebro despierto como una fiesta que nunca termina
Shannon L. Macauley, profesora asociada de fisiología, y el primer autor Nicholas J. Constantino lideraron el trabajo. Estudiaron dos grupos de ratones. Un grupo era genéticamente propenso a desarrollar placas amiloides. El otro grupo eran ratones tipo salvaje que envejecían normalmente. El equipo examinó a los animales a los seis meses, cuando las placas aparecen por primera vez, y nuevamente a los 18 meses, que representa la enfermedad avanzada.
Los ratones llevaban pequeños dispositivos montados en la cabeza que registraban la actividad cerebral mediante electroencefalografía y electromiografía. Estas herramientas permitieron a los investigadores rastrear los patrones de sueño con precisión.
Lo que encontraron los sorprendió. La microglía no solo respondía a las placas. Estaban generando una respuesta inflamatoria que impedía que el cerebro obtuviera un sueño profundo y reparador. Macauley lo describió como la microglía festejando toda la noche y manteniendo al cerebro despierto.
Eliminar la microglía restauró más de dos horas de sueño
Los investigadores usaron un fármaco para eliminar temporalmente la mayor parte de la microglía. Aunque las placas amiloides permanecieron sin cambios, los ratones recuperaron más de dos horas de sueño por día. Esto demostró que las placas en sí no eran la causa directa de la pérdida de sueño. La reacción inmunológica sí lo era.
Macauley calificó el hallazgo como un cambio de paradigma. Sugiere que tratar los problemas de sueño relacionados con el Alzheimer puede no requerir eliminar las placas. Calmar las células inmunes del cerebro podría ser suficiente.
Por qué esto es importante para las personas con Alzheimer
La pérdida de sueño es un síntoma común y angustiante de la enfermedad de Alzheimer. Afecta a los pacientes y a sus cuidadores. El mal sueño también puede empeorar la enfermedad, creando un ciclo dañino. Si los científicos encuentran una manera de calmar la microglía hiperactiva en humanos, podrían restaurar el sueño sin necesidad de eliminar las placas.
El estudio se realizó en ratones, no en personas. Se necesita más investigación para ver si el mismo mecanismo funciona en cerebros humanos. Pero el hallazgo abre un nuevo camino para el tratamiento. En lugar de centrarse solo en las placas, los investigadores ahora pueden mirar al sistema inmunológico como un objetivo para mejorar el sueño y posiblemente retrasar la enfermedad.