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Los primeros primates pudieron haber evolucionado en el frío de Norteamérica, no en los trópicos

Los primeros ancestros de los primates pudieron haber sido sobrevivientes del clima frío, no habitantes de los árboles tropicales. Un estudio publicado en junio de 2026 por investigadores, entre ellos Jorge Avaria Llautureo de la...

Los primeros ancestros de los primates pudieron haber sido sobrevivientes del clima frío, no habitantes de los árboles tropicales. Un estudio publicado en junio de 2026 por investigadores, entre ellos Jorge Avaria Llautureo de la Universidad de Reading, encontró que los primeros primates probablemente evolucionaron en partes frías y secas de Norteamérica, no en cálidos bosques tropicales como los científicos asumieron durante mucho tiempo. Algunas de estas diminutas criaturas incluso pudieron haber sobrevivido a condiciones árticas estacionales al reducir su metabolismo o hibernar.

Un pequeño habitante de los árboles que desafió el frío

Uno de los primates más antiguos conocidos fue Teilhardina, una criatura que pesaba solo 28 gramos, aproximadamente lo mismo que el primate vivo más pequeño, el lémur ratón de Madame Berthe. Teilhardina apareció hace unos 56 millones de años, aproximadamente 10 millones de años después de que los dinosaurios se extinguieran. Tenía uñas en lugar de garras, un rasgo clave de los primates que le ayudaba a agarrar ramas y manipular alimentos. Su dieta era alta en calorías, compuesta de fruta, goma e insectos. Los fósiles muestran que Teilhardina se dispersó rápidamente desde su origen en Norteamérica hacia Europa y China.

Por qué los científicos estuvieron equivocados durante tanto tiempo

La mayoría de los primates hoy viven en los trópicos, y la mayoría de los fósiles de primates se han encontrado allí. Eso llevó a los investigadores a asumir que los primeros primates evolucionaron en ambientes cálidos y húmedos. Pero el nuevo estudio utilizó datos de esporas y polen fósiles de sitios de fósiles de primates tempranos para reconstruir climas pasados. Los resultados mostraron que esas ubicaciones no eran tropicales en ese momento. En cambio, los primeros primates vivieron en regiones frías y secas. El estudio también encontró que las temperaturas globales más cálidas no aceleraron la evolución o dispersión de los primates. Sin embargo, los cambios rápidos entre climas secos y húmedos sí impulsaron el cambio evolutivo.

Lo que esto significa para entender nuestros propios orígenes

Los hallazgos revierten décadas de suposiciones sobre dónde y cómo comenzó el linaje de los primates. Las mismas fuerzas que moldearon a los primeros primates, incluidos los cambios climáticos drásticos, continúan moldeando la vida en la Tierra hoy. A medida que el planeta se calienta, las lecciones del pasado se vuelven más relevantes. Tomó millones de años antes de que los primates colonizaran los trópicos. El frío, no el calor, pudo haber sido el crisol que forjó a nuestros primeros ancestros.

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