Astrónomos en Australia publicaron el primer mapa detallado de campos magnéticos que abarca el mayor volumen del universo jamás cartografiado. El mapa cubre aproximadamente 1.000 millones de años luz de espacio e incluye unas 30.000 galaxias. Se construyó usando datos del Australian Square Kilometre Array Pathfinder, un radiotelescopio operado por CSIRO en Australia Occidental.
Mil millones de años luz de fuerza invisible
El mapa traza campos magnéticos a través de una porción del universo que se extiende desde la Tierra hasta una distancia de 1.000 millones de años luz. Estos campos son invisibles al ojo humano pero influyen en cómo se forman las galaxias, cómo nacen las estrellas y cómo viajan los rayos cósmicos por el espacio. El equipo detrás del mapa dice que es el estudio más grande de este tipo jamás intentado. El trabajo fue liderado por investigadores de CSIRO, la agencia nacional de ciencia de Australia, e involucró a científicos de varias universidades.
Por qué astrónomos locales impulsaron este estudio
El proyecto comenzó porque los científicos querían entender cómo se comportan los campos magnéticos a las escalas más grandes. Hasta ahora, la mayoría de los mapas de campos magnéticos cubrían solo pequeñas áreas del cielo o galaxias cercanas. Este nuevo estudio usó el telescopio ASKAP, que puede escanear áreas amplias rápidamente. El telescopio está ubicado en Wajarri Yamaji Country en Australia Occidental. Las comunidades locales han apoyado el observatorio durante años, y muchos residentes siguen de cerca los descubrimientos. Para los australianos, el proyecto representa un esfuerzo local para responder preguntas fundamentales sobre el universo.
Lo que revela el mapa sobre el cosmos
Los datos muestran que los campos magnéticos no son aleatorios. Parecen alinearse a lo largo de la estructura a gran escala del universo, la red de cúmulos de galaxias y filamentos que lo conecta todo. Esta alineación sugiere que los campos magnéticos son moldeados por las mismas fuerzas que construyeron las galaxias. El mapa también ayuda a los científicos a descartar algunas teorías sobre cómo se formaron estos campos inicialmente. Al comparar los patrones observados con modelos computacionales, el equipo puede probar ideas sobre si los campos magnéticos vinieron del universo temprano o surgieron más tarde dentro de las galaxias.
Una herramienta para futuros descubrimientos
El mapa ahora está disponible públicamente para que otros investigadores lo usen. Astrónomos de todo el mundo pueden comparar sus propias observaciones con esta línea base. El equipo de CSIRO planea expandir el estudio para cubrir más cielo y llegar aún más profundo en el espacio. Cada nueva capa de datos refinará la imagen de cómo funciona el magnetismo a través del tiempo cósmico. Por ahora, este mapa les da a los científicos una nueva forma de estudiar una de las fuerzas más esquivas del universo sin salir del suelo.