Durante casi un siglo, la Lista de Reyes Asirios ha sido el registro definitivo de quién gobernó el imperio y cuándo. Ahora, dos estudiosos han descubierto que la lista omitió por completo a tres monarcas.
Un nuevo estudio en el Journal of Cuneiform Studies, titulado "Tres nuevos reyes de Asiria", sostiene que la lista oficial no es completa ni tan objetiva como los historiadores creían. Los investigadores, Alexander Johannes Edmonds y Eckart Frahm, reconstruyeron las identidades de tres reyes asirios previamente desconocidos a partir de otras evidencias antiguas. Su trabajo sugiere que la historia política del Imperio Neoasirio temprano fue mucho más turbulenta y compleja de lo que sugiere la Lista de Reyes.
Gobernantes perdidos, política enredada
La Lista de Reyes Asirios fue compilada siglos después de los eventos que registra. Presenta una sucesión ordenada y lineal de gobernantes. Pero Edmonds y Frahm descubrieron que la lista saltó a tres reyes que realmente reinaron durante el período neoasirio temprano. Estos gobernantes no eran figuras menores. Aparecen en otros textos cuneiformes, incluyendo registros económicos e inscripciones reales, que los compiladores de la Lista de Reyes ignoraron o a los que no tuvieron acceso.
Los investigadores no nombran a los tres reyes en el resumen público, pero afirman que las omisiones no fueron accidentales. La Lista de Reyes, argumentan, fue moldeada por agendas políticas. Gobernantes posteriores pudieron haber eliminado a estos reyes para legitimar sus propias dinastías o presentar una versión más limpia del pasado.
Lo que esto significa para la historia de Irak
El Imperio Asirio estaba centrado en lo que hoy es el norte de Irak. Sus ciudades capitales, incluyendo Nínive y Ashur, han sido excavadas durante más de un siglo. Historiadores y arqueólogos locales en Irak han dependido durante mucho tiempo de la Lista de Reyes como columna vertebral para entender el pasado antiguo de la región. El descubrimiento de que la lista está incompleta cambia la forma en que los estudiosos entienden las luchas de poder y las crisis de sucesión que moldearon el imperio.
Para las comunidades locales, esto no es solo un asunto académico. La herencia asiria es una fuente de orgullo nacional e identidad en Irak. Descubrir que el registro histórico fue editado deliberadamente añade una nueva capa a cómo los iraquíes y el resto del mundo ven el legado del imperio.
Un pasado más interesante y desordenado
Edmonds y Frahm concluyen que "la historia política del Imperio Neoasirio temprano fue mucho más desordenada, pero también más interesante, de lo que se ha reconocido hasta ahora". Los tres nuevos reyes llenan vacíos en la cronología y revelan que el imperio experimentó períodos de inestabilidad y gobierno disputado que la lista oficial pasa por alto.
El estudio no pretende haber encontrado una historia alternativa completa. Simplemente muestra que la Lista de Reyes, tratada durante mucho tiempo como una fuente confiable, es un documento político con sus propios sesgos. Para los historiadores, el descubrimiento abre la puerta a reexaminar otras listas de reyes antiguas con un escepticismo renovado.
Los tres reyes pueden haber sido borrados del registro oficial, pero ya no están olvidados.