Un equipo de científicos en Alemania ha cultivado cuero a partir de un Tyrannosaurus rex en un laboratorio. El resultado se parecía menos a un depredador prehistórico y más a un pollo.
El proyecto fue liderado por investigadores de la Universidad de Friburgo. Usaron material genético de un fósil de T. rex para crear colágeno, la proteína que da estructura a la piel. El material cultivado en laboratorio fue luego curtido y procesado hasta obtener un pequeño cuadrado de cuero.
Una piel de dinosaurio que sabe a ave
Cuando el equipo examinó el producto final, descubrieron que compartía más propiedades con la piel de pollo que con cualquier reptil moderno. La estructura del colágeno y la disposición de las fibras coincidían estrechamente con las de las aves, no con las de lagartos o cocodrilos. Esto tiene sentido para los biólogos. Las aves son los parientes vivos más cercanos de los dinosaurios terópodos como el T. rex.
El cuadrado de cuero es pequeño, solo unos centímetros de lado. No está destinado a uso comercial. El objetivo era probar si el ADN antiguo podía usarse para producir materiales físicos. Los investigadores extrajeron secuencias genéticas de un fósil de T. rex y las insertaron en células que producen colágeno. Esas células se cultivaron en un laboratorio y el colágeno se cosechó y procesó para convertirlo en cuero.
Por qué los locales en Friburgo se dieron cuenta
Friburgo es una ciudad universitaria con una fuerte tradición en investigación ambiental y bioingeniería. Los residentes locales han seguido la historia con una mezcla de fascinación e inquietud. Algunos lo ven como un avance en materiales sostenibles. Otros cuestionan si es ético resucitar incluso un pequeño trozo de un dinosaurio. La universidad ha realizado charlas públicas para explicar la ciencia y abordar las preocupaciones.
El proyecto fue financiado por una fundación de investigación alemana centrada en biología sintética. El equipo publicó sus métodos en una revista revisada por pares. Enfatizaron que no se creó ningún dinosaurio vivo. Solo se produjo un pequeño parche de cuero a partir de células cultivadas en laboratorio.
Una nueva forma de tocar el pasado
No es la primera vez que los científicos usan ADN antiguo para crear un producto moderno. Pero es la primera vez que un dinosaurio se convierte en cuero. El proceso algún día podría usarse para producir cuero de especies extintas sin dañar a ningún animal vivo. También abre una ventana a la biología de criaturas que se extinguieron hace millones de años.
El cuero en sí no está a la venta. Se encuentra en un laboratorio con clima controlado en la Universidad de Friburgo. Los investigadores dicen que se usará para más estudios. El cuadrado de cuero de T. rex es un vínculo físico con un mundo que ningún humano ha visto jamás.