Un satélite diseñado para observar cómo el aliento del Sol sacude el campo magnético de la Tierra despegó desde una plataforma selvática en la Guayana Francesa a las doce y media de la madrugada, hora local, del 19 de mayo de 2026. La misión Smile, un proyecto conjunto entre la Agencia Espacial Europea y la Academia China de Ciencias, viajó a órbita en un cohete Vega-C en el vuelo VV29. Es la primera vez que estas dos potencias espaciales construyen juntas un satélite científico.
Un cohete de 210 toneladas perforó el cielo nocturno
El cohete Vega-C medía 35 metros de altura en la plataforma y pesaba 210 toneladas al despegue. Sus tres etapas de propulsor sólido se encendieron en secuencia para empujar a Smile fuera de la atmósfera, luego una cuarta etapa de propulsor líquido tomó el control para una colocación precisa alrededor de la Tierra. La ventana de lanzamiento se abrió a las 04:52 BST, que eran las 05:52 CEST y las 00:52 hora local en la Guayana Francesa. El nombre del cohete, Vega-C, proviene de la familia europea de lanzadores pequeños diseñados para llevar cargas científicas a órbita terrestre baja.
Cuatro instrumentos observarán cómo el Sol empuja la Tierra
Smile son las siglas en inglés de Solar wind Magnetosphere Ionosphere Link Explorer. El satélite lleva cuatro instrumentos científicos que medirán cómo el viento solar, una corriente constante de partículas cargadas del Sol, interactúa con el campo magnético terrestre. Los científicos quieren entender qué sucede cuando el viento solar golpea la magnetosfera, la burbuja invisible que protege al planeta. Los datos ayudarán a los investigadores a predecir tormentas solares y tormentas geomagnéticas, que pueden derribar redes eléctricas, interrumpir comunicaciones de radio y dañar satélites.
Por qué a la gente local en la Guayana Francesa le importó un lanzamiento de medianoche
El Puerto Espacial Europeo está cerca del pueblo de Kourou en la costa noreste de Sudamérica. Para los residentes, un lanzamiento de cohete es tanto un espectáculo como un motivo de orgullo. El Vega-C despegó desde una plataforma rodeada de selva, y el brillante escape iluminó el cielo por kilómetros. Muchos lugareños se quedaron despiertos o pusieron alarmas para ver el evento. El puerto espacial emplea a cientos de personas de la región y atrae atención internacional a la Guayana Francesa, un departamento de ultramar de Francia.
La misión Smile marca una colaboración poco común entre Europa y China en un proyecto de ciencia espacial. Al estudiar cómo la Tierra responde al viento solar, el satélite dará a los científicos una imagen más clara del clima espacial, las condiciones en el espacio que afectan la tecnología en tierra. El lanzamiento fue un éxito, y Smile ya está en órbita, listo para comenzar su trabajo.