Una nueva imagen del Telescopio Espacial Hubble muestra una nube carmesí de gas y estrellas recién nacidas flotando a 6.000 años luz de la Tierra. La escena, publicada por la NASA, parece una rosa cósmica floreciendo contra un cielo de terciopelo negro. Pero este resplandor rojo no es arte. Es la luz del gas hidrógeno excitado por la radiación intensa de estrellas jóvenes.
Un vivero estelar en la constelación Puppis
La imagen captura una nebulosa llamada región de formación estelar. Se encuentra en la constelación austral Puppis, que representa la popa del antiguo barco griego Argo. Dentro de esta nube carmesí, densas bolsas de gas y polvo se están colapsando bajo su propia gravedad. Estas bolsas que colapsan se calientan y eventualmente se convierten en estrellas. Las más brillantes de estas estrellas recién nacidas emiten radiación ultravioleta que hace que el gas hidrógeno circundante brille en rojo. Hubble, un proyecto conjunto de la NASA y la Agencia Espacial Europea, ha estado orbitando la Tierra desde 1990 y continúa enviando imágenes que revelan el universo de maneras que ningún telescopio terrestre puede.
Por qué esto importa para la gente en la Tierra
Para los astrónomos, esta imagen es una ventana a cómo nacen estrellas como nuestro Sol. La nebulosa en Puppis es un laboratorio relativamente cercano donde los científicos pueden observar el proceso de formación estelar en detalle. El color carmesí proviene de la emisión alfa de hidrógeno, una longitud de onda específica de luz que los átomos de hidrógeno liberan cuando son energizados. Al estudiar estas emisiones, los investigadores pueden medir la temperatura, densidad y movimiento del gas. Para el público, la imagen es un recordatorio de que el universo sigue creando nuevos mundos. Las estrellas que se forman en esta nube pueden algún día tener sus propios planetas. La imagen también demuestra que Hubble, a pesar de su edad, sigue siendo una de las herramientas más poderosas de la humanidad para explorar el cosmos.
Un ciclo cósmico de vida y luz
La nube carmesí en Puppis no es una característica permanente. A lo largo de millones de años, la radiación de las estrellas jóvenes dispersará lentamente el gas. La nebulosa se desvanecerá y las estrellas se separarán. Pero mientras esta nube se disuelve, nuevas estrellas continuarán formándose en otras partes de la galaxia. La imagen de Hubble captura un momento fugaz en un ciclo que se ha repetido durante miles de millones de años. Muestra que el universo no es estático. Está vivo con cambios, incluso en escalas de tiempo mucho más allá de una vida humana.