Un solo volcán en la luna Ío de Júpiter está haciendo erupción con más potencia que todos los volcanes de la Tierra juntos. La sonda Juno de la NASA midió el calor que sale de Loki Patera, una depresión volcánica en Ío, y descubrió que libera energía a una escala nunca antes vista en nuestro sistema solar.
Un lago de lava que no deja de romper sus propios récords
Loki Patera no es una montaña. Es una depresión masiva llena de lava fundida, un lago de fuego de unos 200 kilómetros de ancho. El instrumento JIRAM (Mapeador Infrarrojo Auroral Joviano) de Juno tomó su temperatura durante un sobrevuelo cercano en diciembre de 2025. Los datos mostraron la superficie del lago de lava brillando a temperaturas superiores a los 540 grados Celsius. La producción de calor de esta única característica, según los científicos de la NASA, supera la emisión térmica combinada de todos los volcanes activos conocidos en la Tierra.
Por qué esta luna es el lugar más volcánico que conocemos
Ío es el cuerpo más volcánicamente activo del sistema solar. La luna está atrapada en un tira y afloja gravitacional entre Júpiter y otras dos lunas grandes, Europa y Ganímedes. Ese tirón constante estira y comprime a Ío, generando un calor interno enorme. El resultado son cientos de volcanes que remodelan constantemente su superficie. Loki Patera es el más grande y poderoso de ellos. Ha estado activo durante décadas, pero el reciente paso de Juno les dio a los científicos su mirada más clara hasta ahora de cuánta energía libera.
Lo que reveló el sobrevuelo sobre el interior oculto de la luna
La sonda Juno ha estado orbitando Júpiter desde 2016. Originalmente fue diseñada para estudiar al gigante gaseoso en sí, pero su misión se extendió para incluir sobrevuelos de las lunas más grandes del planeta. Durante el paso de diciembre de 2025, Juno se acercó a unos 4,000 kilómetros de la superficie de Ío. Ese acercamiento permitió que JIRAM mapeara la temperatura de Loki Patera en detalle. Los científicos vieron que la corteza del lago de lava se rompía y reformaba constantemente, con lava fresca y caliente brotando a través de grietas. Los datos ayudan a los investigadores a entender lo que sucede en lo profundo de Ío, donde se origina el calor que impulsa estas erupciones.
Para la gente en la Tierra, el descubrimiento es un recordatorio de que nuestro planeta no es el lugar más extremo del sistema solar. Un solo punto en una luna a 630 millones de kilómetros de distancia está haciendo algo que ningún volcán aquí puede igualar. Juno continuará volando cerca de Ío, y cada paso trae nuevos datos sobre un mundo que literalmente está en llamas.