Científicos han descubierto concentraciones alarmantemente altas de químicos PFAS tóxicos, conocidos como químicos eternos, en el Canal de la Mancha frente a la costa del sur de Inglaterra. La contaminación se encontró en el Solent, un estrecho que separa la Isla de Wight de la Inglaterra continental, donde los niveles superaron los umbrales de seguridad para la vida marina.
Un cóctel químico en el Solent
Los investigadores analizaron muestras de agua de múltiples sitios en el Solent y detectaron una mezcla de compuestos PFAS, incluyendo algunos que se han relacionado con cáncer, daño hepático y daño reproductivo. Los químicos no se descomponen en el medio ambiente, por eso se les llama químicos eternos. Se acumulan en peces y mariscos, subiendo por la cadena alimenticia hasta los humanos.
El estudio fue liderado por científicos de la Universidad de Portsmouth y la Universidad de Southampton. Recolectaron muestras de puertos, estuarios y aguas abiertas cerca de playas populares y zonas de pesca. Las lecturas más altas provinieron de áreas cercanas a sitios industriales y plantas de tratamiento de aguas residuales.
Por qué las comunidades locales están preocupadas
Los residentes y pescadores en Hampshire y la Isla de Wight dependen del Solent para mariscos, recreación y turismo. Ostras, cangrejos y lubinas de estas aguas se venden en mercados y restaurantes locales. El descubrimiento ha planteado preguntas sobre la seguridad de comer mariscos capturados en la región.
Grupos ambientalistas locales han pedido una regulación más estricta de las descargas de PFAS. El gobierno del Reino Unido ha establecido límites para el agua potable para algunos compuestos PFAS, pero no hay estándares legalmente vinculantes para aguas costeras. Los científicos advirtieron que los programas de monitoreo actuales podrían estar pasando por alto la magnitud total del problema.
Lo que significan los hallazgos
El estudio se suma a la creciente evidencia de que la contaminación por PFAS está generalizada en las aguas del Reino Unido. Se ha encontrado contaminación similar en ríos y aguas subterráneas en todo el país. Los resultados del Solent sugieren que incluso las aguas costeras bien mezcladas no están a salvo de estos químicos persistentes.
Los investigadores enfatizaron que los niveles que encontraron podrían dañar a los organismos marinos, especialmente aquellos que viven cerca del lecho marino. Pidieron pruebas más frecuentes y que las industrias eliminen gradualmente el uso de PFAS en la fabricación. Sin acción, los químicos permanecerán en el canal durante décadas.