Un solo grupo de 100 ballenas jorobadas fue visto recientemente nadando juntas frente a la costa de Sudáfrica. Eso no es normal. Los científicos llaman a estas reuniones superpods, y están ocurriendo más seguido que antes.
Avistamientos se triplican en solo cinco años
Investigadores del Departamento de Silvicultura, Pesca y Medio Ambiente de Sudáfrica han estado rastreando la tendencia. En 2021, registraron 11 avistamientos de superpods. Para 2025, ese número había saltado a 33. Los datos provienen de estudios en barco y conteos aéreos a lo largo de la costa del país.
Un superpod significa al menos 20 ballenas viajando juntas. Algunos grupos recientes han sido mucho más grandes. El superpod de 100 ballenas fue avistado cerca del pueblo de Hermanus, un destino popular de avistamiento de ballenas a unos 100 kilómetros al este de Ciudad del Cabo. Otro grupo de 80 ballenas fue visto cerca de la Península del Cabo.
Por qué las ballenas están cambiando sus hábitos
Las ballenas jorobadas migran desde sus zonas de alimentación cerca de la Antártida hasta áreas de reproducción frente a la costa de África. Ese viaje no es nuevo. Lo que ha cambiado es cómo viajan. En lugar de dispersarse en grupos pequeños, ahora se reúnen en cantidades enormes.
Los biólogos marinos creen que el cambio está relacionado con cambios en el océano. El krill, las pequeñas criaturas parecidas a camarones que comen las ballenas jorobadas, podría estar agrupándose de manera diferente debido a las temperaturas cambiantes del agua. Las ballenas siguen la comida. Cuando el krill se concentra en un área, las ballenas también lo hacen.
Qué significa esto para las comunidades locales
Para la gente en pueblos costeros como Hermanus, los superpods son un gran atractivo. El avistamiento de ballenas es una parte clave de la economía turística local. Más ballenas significan más visitantes. Pero el aumento también plantea preguntas sobre el tráfico de barcos y qué tan cerca deberían acercarse las embarcaciones a los animales.
Sudáfrica tiene reglas estrictas para acercarse a las ballenas. Los barcos deben mantenerse al menos a 300 metros de distancia. Aun así, un superpod de 100 ballenas es difícil de pasar por alto y más difícil de sortear. Las autoridades están vigilando la situación de cerca.
El aumento en los avistamientos de superpods no es solo una curiosidad local. Es una señal del océano de que algo está cambiando. Las poblaciones de ballenas jorobadas se han recuperado significativamente desde que se prohibió la caza comercial de ballenas. Pero su nuevo comportamiento sugiere que se están adaptando a un entorno cambiante de maneras que los científicos aún están tratando de entender.