Marte está envuelto en una corriente eléctrica invisible, y nadie la vio venir. La nave MAVEN de la NASA ha detectado por primera vez una corriente eléctrica de escala planetaria fluyendo alrededor del planeta rojo. El descubrimiento cambia lo que los científicos creían saber sobre cómo Marte pierde su atmósfera.
Una corriente que rodea el planeta
La corriente es parte de una magnetosfera inducida. A diferencia de la Tierra, que tiene un campo magnético protector generado por su núcleo, Marte perdió ese campo hace mucho tiempo. En cambio, el viento solar, una corriente de partículas cargadas del Sol, interactúa directamente con la atmósfera superior de Marte. Esa interacción crea una corriente eléctrica que se arquea alrededor del planeta en una estructura con forma de choque de proa.
MAVEN, que significa Mars Atmosphere and Volatile Evolution, ha estado orbitando Marte desde 2014. Sus instrumentos midieron el campo eléctrico y el campo magnético simultáneamente, lo que permitió a los científicos detectar la corriente. El hallazgo fue publicado en un estudio reciente liderado por investigadores de la Universidad de Colorado Boulder y el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.
Por qué debería importarles a los terrícolas
Ningún humano vive en Marte, pero el descubrimiento es profundamente importante para científicos e ingenieros en la Tierra. La corriente eléctrica es una pieza clave del rompecabezas para entender cómo Marte pasó de ser un mundo cálido y húmedo a un desierto frío. La corriente ayuda a extraer partículas de la atmósfera marciana hacia el espacio. Durante miles de millones de años, ese proceso despojó a la mayor parte del aire y el agua que alguna vez existieron en el planeta.
Para la NASA y otras agencias espaciales que planean misiones tripuladas a Marte, saber cómo se comporta la atmósfera es crítico. La corriente podría afectar las comunicaciones por radio, la electrónica de las naves espaciales e incluso la seguridad de futuros astronautas en la superficie. El descubrimiento también les da a los investigadores una nueva herramienta para estudiar la pérdida atmosférica en otros planetas sin campos magnéticos globales, incluyendo Venus y algunos exoplanetas.
El hallazgo provino de datos recogidos durante una tormenta solar en 2022. Cuando el Sol hizo erupción, MAVEN estaba en el lugar correcto en el momento correcto. La nave registró un aumento en la corriente eléctrica, confirmando su existencia y mostrando cómo se fortalece durante eventos solares. Esa conexión entre la actividad solar y la pérdida atmosférica ahora es más clara que nunca.
Una nueva ventana a un viejo misterio
Durante décadas, los científicos han sabido que Marte alguna vez tuvo una atmósfera espesa. Han debatido exactamente cómo desapareció. La detección de esta corriente eléctrica proporciona una medición directa de uno de los mecanismos en funcionamiento. No es una teoría ni un modelo. Es un fenómeno real y medible que ocurre ahora mismo sobre la superficie oxidada de Marte.
El equipo de MAVEN planea seguir observando. Quieren ver cómo cambia la corriente con las estaciones, con la actividad solar y con la órbita de la nave misma. Cada nueva observación añadirá detalle a la imagen de un planeta que sigue siendo, en muchos sentidos, un misterio.
Marte no es un mundo muerto. Es un mundo moldeado por fuerzas invisibles, y ahora los científicos han encontrado una más de ellas.